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Nada se pierde; todo se va y no vuelve

La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) canta retruco y amenaza con exigirle a Córdoba no sólo que deje de reclamar lo que le corresponde sino que devuelva lo que el organismo le aportó a la Caja de Jubilaciones en 2009 y 2010. Adrián Simioni.

19 de febrero de 2013 a las 06:01 a. m.
Redacción La Voz
Nada se pierde; todo se va y no vuelve

Qué paradoja. La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) canta retruco y amenaza con exigirle a Córdoba no sólo que deje de reclamar lo que le corresponde sino que devuelva lo que el organismo le aportó a la Caja de Jubilaciones en 2009 y 2010. El mismo día, se conoce que la Provincia, como muchos empleadores públicos y privados, les está diciendo a sus empleados del sector de la Salud que, si los aumentos no se sienten demasiado en los bolsillos, en parte es por el impacto del Impuesto a las Ganancias.

Lo curioso es que 20 por ciento de esos descuentos por Ganancias que experimentan incluso los jubilados de la Caja de Jubilaciones va a parar a la Anses. Igual que el 15 por ciento de la porción de Ganancias que debería ir a las provincias y que va a la Anses.

Con esa plata, la Anses paga parte de las jubilaciones a sus beneficiarios directos en todo el país, a los beneficiarios de las cajas jubilatorias de una quincena de provincias que en la década de 1990 fueron transferidas a la Nación y a beneficiarios de algunas cajas provinciales no transferidas a las que Anses no cuestiona.

Pero la Anses ha dejado de financiar por completo a otros distritos. Córdoba es la única que viene siendo discriminada de este modo desde fines de 2010. El año pasado, otros distritos se sumaron al vía crucis. En comparación con Córdoba, todos ellos han adaptado mucho menos sus regímenes previsionales al estándar del régimen nacional. O sea que los jubilados del Estado cordobés no sólo no han venido recibiendo un trato al menos proporcional al de otros jubilados de provincias argentinas. Les descuentan de sus haberes para pagarles a otros jubilados iguales a ellos. “Chupate esa mandarina”, podría decir Diego Bossio, titular de la Anses.

Pero no. Es demasiado educado para eso. Bossio prefiere insistir, como hizo ayer, en confundir las peras con las manzanas. En su retórica, insiste en que de cada 20 jubilados (nacionales o provinciales) que viven en Córdoba, la Anses paga los haberes de 17. ¿Y? Ese planteo carece por completo de sentido.

Esos son “sus” jubilados. Anses también les paga a los jubilados nacionales que viven en Catamarca o Chaco o en cualquier otra provincia. Pero además paga los haberes de exempleados ya jubilados de esos estados provinciales. Una porción de esos haberes se afronta con ingresos que todos los argentinos pagamos por el Impuesto a las Ganancias. Incluido lo que pagan jubilados exempleados y empleados de la Provincia de Córdoba que, en cambio, no reciben una sola moneda de la Anses desde hace más de dos años. Esa es la cuestión. El resto es tirar la pelota afuera.