Municipios que cambian de signo político tienen traspasos traumáticos
Poco diálogo entre electos y salientes. Designación de personal y manejo de dinero. En Gigena, se vive tensión. Hay problemas en Carlos Paz, Río Ceballos, Brinkmann y Villa General Belgrano.
La ciudad de Córdoba no es la única con una transición conflictiva entre el gobierno municipal que se va y el que espera asumir el 10 de diciembre próximo. En el interior, en la mayoría de las localidades el partido que este año ganó fue el mismo que estaba en el poder. Es más: casi todos los intendentes que fueron por la reelección la consiguieron.Pero, en algunas de las que el municipio cambiará ahora de partido se están generando conflictos en la transición. Los casos más sobresalientes son Alcira Gigena, Río Ceballos, Villa Carlos Paz, Brinkmann y Villa General Belgrano. Alcira Gigena. El municipio del departamento Río Cuarto asoma como el de mayor conflictividad, luego del triunfo del radical Fernando Gramaglia el 7 de agosto pasado, que sacó del poder María Susana Chiófalo (PJ), que iba por la reelección y que había sucedido a su hermana, la legisladora María Amelia Chiófalo, que había estado dos períodos consecutivos. El electo Gramaglia lamentó que las actuales autoridades "hayan generado un clima de hostilidad en el pueblo" luego de que el PJ gobernante perdiera la elección."Como ni nos habíamos saludamos, fuimos al municipio para que se enteraran de que habíamos sido electos y a pedir información. Nos recibieron, pero no hubo ningún ofrecimiento de colaboración, ni nada. Nosotros apostamos a una transición más razonable", expresó Gramaglia. La actual intendenta Chiófalo no respondió a la consulta de este diario sobre una serie de puntos que se le endilgan como despidos de contratados, clausuras de locales y agresiones verbales. Mientras, hay un paro de empleados municipales a raíz de varios contratos que no se renovaron mientras se tomó nuevo personal. "Por ahora estamos preparándonos con datos que nos tira la gente, empleados o proveedores, porque el municipio no nos da nada de información. Pero así no debería ser", manifestó Gramaglia.La localizado, de unos 6 mil habitantes, es un hervidero de rumores sobre las reacciones de cólera e indignación (agresiones verbales) que habrían protagonizado las hermanas Chiófalo tras el resultado electoral. "Lo que pasa parece un tema más personal de ellas (hermanas Chiófalo), ni siquiera es por los colores políticos. Con los concejales opositores electos nos conocemos, nos saludamos, sabemos que terminaron las elecciones y no se trata de ver quien votó a quien, sino de ser inteligente para ayudar a todos", dijo Gramaglia. El intendente electo reclamó información municipal. "Por ahora estamos preparándonos con datos que nos tira la gente, empleados o proveedores, que han tenido problemas para cobrar", manifestó, que dio a entender que las finanzas municipales están en grave situación. Río Ceballos. El traspaso de gobierno presenta algunas dificultades luego de anticipada elección del 29 de mayo en la ciudad de las Sierras Chicas, que ganó en forma ajustada el peronista Sergio Spicogna, sobre el radical Gaspar Lemos, que buscaba su reelección. El radicalismo pretendió llamar a elecciones complementarias denunciando desprolijidades en el escrutinio. Desde allí, el gobierno no mantuvo casi contactos con los electos. Villa Carlos Paz. La larga transición en la principal ciudad de Punilla, entre junio y diciembre, se transformó en un periodo de escaso diálogo entre el intendente saliente, Carlos Felpeto (UCR), y el que llega, Esteban Avilés (Frente Carlos Paz Unido). Sólo se reunieron una vez, el día en que Felpeto concurrió al Concejo Deliberante, del que Avilés es integrante. Ambos son radicales pero Avilés dio un portazo al partido para abrir su propio camino hacia la intendencia. Desde hace años la relación personal y política entre ambos es mala. En el entorno de Avilés desconfían de lo que recibirán y abrieron el paraguas solicitándole al Tribunal de Cuentas actual que inicie una auditoría propia. Otro tema que genera choques es el posible paso de personal contratado a la planta permanente del municipio. Brinkmann. El radical Jorge Racca entregará del municipio de San Justo del este cordobés al peronista Gustavo Tévez, pero algunos cortocircuitos aparecen. El intendente electo salió a cuestionar decisiones asumidas en esta etapa por Racca, que "podrían comprometer" su gestión. Tévez se queja por el endeudamiento del municipio con la toma de un crédito de 500 mil pesos para realizar obras. También critica que el actual gobierno incrementó en los últimos meses un 50 por ciento la planta de personal. "El municipio tenía 60 trabajadores y antes de irse efectiviza a otras 28 personas, mucho por favores políticos", cuestionó Tévez.Por su parte, Racca aseguró que el traspaso "será de manera ordenada" y asegura que deja "una municipalidad equilibrada en lo financiero". Admitió al toma del crédito pero opinó que su devolución no complicará las finanzas municipales futuras. Villa General Belgrano. Tras 12 años de gobiernos radicales, Fabián Hoss entregará en diciembre el municipio de Calamuchita al justicialista Gustavo Medina, que ganó por 10 votos. El electo asegura que "hasta ahora no hay transición", porque no le proporcionan la información solicitada, vinculada sobre todo a las finanzas y cantidad de personal. Hoss, en cambio, interpreta que "la transición es normal" y asegura que están entregando los datos que les piden y que en el tramo que queda se compartirán proyectos, por ejemplo, respecto Presupuesto para 2012.

