Motos, entre importar y nacionalizar
Fabricantes se comprometieron en 2012 a ensamblar cuatro en el país por cada una que traen armada del exterior. Nacionalizaron en promedio 30% de la unidad.
Con problemas para importar y también para nacionalizar, las principales marcas de motos dejan, de a poco, de ser importadores puros para convertirse en armadores y fabricantes. Ante los apremios del Ministerio de Industria, la industria se comprometió a armar cuatro unidades en el país (una más que en 2011) por cada moto que traen armada en el exterior. Así lo indica Lino Stefanuto, titular de la Cámara de Importadores, Fabricantes y Exportadores de Motovehículos de la Argentina (Cifema), integrada por Honda, Yamaha, Gilera, Beta y Keller, entre otros.A partir de los '90, la mayor parte de las motos son importadas. El 91 por ciento de las unidades provienen de China.Pero desde 2008, la ministra de Industria, Débora Giorgi, impulsa la nacionalización de las motos, primero a través de la ley 26.457, que creó el régimen de promoción de la producción local, con muchos problemas para implementarse.A partir de 2009 elevó también año a año la exigencia de cantidad de motos armadas en el país para autorizar la importación de unidades armadas: primero una, en 2010 dos y el año pasado tres."Primero se integró el montaje y control de calidad; se empezó a importar la unidad desarmada para armarla en el país, lo que implicó inversiones en plantas y líneas de armado", dice Stefanuto.Además, este año avanzará en la segunda etapa: elevar la cantidad de componentes locales, pero para eso hay que desarrollar motopartistas."Sumado el montaje de las unidades desarmadas, las empresas que avanzaron en la nacionalización de partes llegaron a una participación promedio de 30 por ciento, pero en algunos casos puntuales es bastante superior", indica Stefanuto.Según el dirigente, en el país se hace soldadura, pintura, partes de chasis, manubrios, caballetes, coronas, piñones, espejos y algo de la instalación electrónica; además, debería avanzar en la fabricación de motores, amortiguadores y las ruedas y cubiertas, pero no hay suficientes proveedores. Problemas para importar. La industria de la moto es otro de los sectores con dificultades para importar partes y unidades, problemas que se profundizarán para los que no se sumen a la nacionalización. "El Estado va a aumentar el control a las importaciones. La situación será más difícil para aquellos que apuesten a importar todo", indicó Stefanuto.En los días en que Fiat suspendía a su personal por problemas en la importación de insumos, Mondial (fabricante de Kawasaki) suspendía un turno porque no tenía piezas."Estamos a favor de la protección de la industria. Pero para importar una moto desarmada, la gestión de una licencia no automática lleva cuatro meses", advierte Cecilia Fraire, titular de Cafacom, cámara que integra la firma con clientes y proveedores, y ejecutiva de Zanella, que asegura tener en algunas unidades una participación local de 80 por ciento.Estas restricciones también generarán falta de repuestos. "Hay muchos componentes sujetos a licencias no automáticas. Con la Ventanilla Única, esto se va a complicar", advierte José Franco, titular de Kymco, que arma unidades en Córdoba.Héctor Arese, asesor legal de la Cámara de la Industria de la Moto (Cimo), que agrupa a 58 fabricantes de partes, advierte que recientemente logró que los bonos de incentivo a la exportación de motos terminadas se aplicaran también a la exportación de partes. "Ahora, el segundo paso es reclamar más participación de partes nacionales en el armado local", asegura.

