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"Mi país no es un cuadro de fútbol"

La Presidenta cargó contra la advertencia de "tarjeta roja" por las estadísticas falsas del Indec. Giro en la política exterior por la Amia.

26 de septiembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencias DyN y Télam
"Mi país no es un cuadro de fútbol"
Malvinas. Como hizo cada vez que habló en la ONU, Cristina reiteró el reclamo de diálogo sobre la soberanía de las Islas (Télam).

Nueva York. "Mi país no es un cuadro de fútbol; es una nación soberana que toma soberanamente decisiones y que, por lo tanto, no va a ser sometido a ninguna presión y mucho menos a ninguna amenaza". Esta frase utilizó ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para responder, desde el estrado principal de la Asamblea General de las Naciones Unidas, al Fondo Monetario Internacional (FMI), que había amenazado sacarle "tarjeta roja" al país por las estadísticas falsas que difunde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).La Presidenta habló ante la asamblea de la ONU, en Nueva York, no sólo para defender su gestión ante las "presiones" del FMI. También se refirió a la crisis europea, condenó el asesinato del embajador norteamericano en Libia y reiteró el reclamo por la soberanía de Malvinas. Con Irán por la Amia. Además, anunció que la Argentina aceptará la reunión que había pedido Irán para dialogar sobre la investigación del atentado a la mutual judía (Amia) de Buenos Aires, donde murieron 85 personas, en el que están involucrados funcionarios del país islámico. Anoche, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia) respaldó la decisión presidencial a través del titular, Aldo Donzis, quien dijo estar "satisfecho". En las próximas horas, el canciller argentino Héctor Timerman se reunirá con su par iraní, Ali Akbar Salehi, para encontrar la forma de que los responsables del atentado sean detenidos y juzgados."Quiero que tengan la certeza los familiares de las víctimas de que esta presidenta no va a tomar ninguna resolución sin consultar con quienes fueron las víctimas directas y con otras fuerzas políticas", aseguró Cristina. Sobre el FMI. Cristina dedicó parte de su discurso para responder la advertencia que había formulado la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. La funcionaria de la entidad de crédito le había dado un plazo de "tres meses" al Gobierno argentino para poner en orden sus estadísticas y evitar una "tarjeta roja". La jefa del Estado respondió: "Quiero decirle a la titular del Fondo Monetario Internacional que esto no es un partido de fútbol, que esto es la crisis económica y política más grave de la que se tenga memoria desde la década de los años '30". Y agregó: "Si vamos al rol, ya que estamos en orden de comparar fútbol con política y economía, debo decir que el rol del presidente de la FIFA ha sido bastante más satisfactorio que el rol del director del Fondo o de los directores del Fondo Monetario Internacional". Afirmó también que existe una "gran crisis que sacude al mundo", cuya responsabilidad es "de los sectores más ricos de la sociedad", y de las "políticas ortodoxas que se aplican infructuosamente desde hace décadas". Añadió que la crisis "que ya es global" no es culpa de "los pobres que no pueden pagar hipotecas", sino de los sectores "más ricos". Cristina explicó ante la Asamblea: "Los argentinos hablamos desde la experiencia porque fuimos conejillo de Indias de las políticas neoliberales". La causa Malvinas. Como se esperaba, la Presidenta también se refirió a Malvinas: "No estamos pidiendo que Gran Bretaña diga que tenemos razón, simplemente queremos que se sienten a dialogar sobre la cuestión de la soberanía de las islas y a desmilitarizar la región". Y agregó: "Una vez más reiteramos este pedido, no se puede tener el doble estándar de que aquellos que integran el Consejo de Seguridad pueden violar las disposiciones de la ONU. Esto no aporta en nada a la paz, sólo aporta a generar una sensación de injusticia y desigualdad entre las naciones". Las palabras de Cristina se escucharon tras las intervenciones de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Luego del discurso, la jefa del Estado argentino se reunió con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y posteriormente con su homólogo de Egipto, Mohamed Mursi.

Caceroleros en Manhattan

Reclamo. Unas 200 personas se reunieron ayer en frente del Hotel Mandarin Oriental, cerca del Central Park, de Manhattan, Nueva York, para protestar contra las políticas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, quien se aloja en ese hotel.

En inglés. Varios tenían en sus manos pancartas con inscripciones en inglés, por ejemplo: "We don´t want another Venezuela" ("No queremos otra Venezuela"), "Freedom of speech" ("Libertad de expresión"). También hubo gente con cacerolas.

Declaración. Ayer, la Presidenta se refirió al cacerolazo: "Hay una parte muy pequeñita que cree que pase lo que pase en el país no le va a ir mal".