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Menos aumento por más poder

Luz y Fuerza cerró un acuerdo salarial inferior al de los estatales, pero habría ganado más poder. Luis Kempa.

09 de abril de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Menos aumento por más poder

El peronista Gabriel Suárez estrenó su cargo de nuevo jefe del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba con un acuerdo salarial en el que resignó unos puntos de mejora, a cambio de más injerencia del gremio en las decisiones de la empresa eléctrica estatal.

La jugada política de la nueva conducción se contrapone con el estilo confrontativo de la anterior gestión, que encabezó por una década el kirchnerista Juan Leyría.

Además del planteo para sumar más personal –que ­seguramente se anudó con la Provincia y la conducción de la empresa–, representantes del gremio también quieren tener una activa participación en el Consejo que tiene la empresa, para discutir sobre la situación económica financiera de Epec y sobre la polémica central Pilar.

Por lo pronto, el gremio ya se aseguró que la mitad de las nuevas incorporaciones de ­personal que realice Epec las decidirá el sindicato.

Actualmente, la empresa cuenta con 3.591 empleados en toda la provincia y las aspiraciones de máxima del sindicato son sumar 
200 empleados, con prioridad en las áreas operativas.

Desde el gremio, tanto en el oficialismo peronista como en la oposición interna, advierten que la situación económica de la empresa es “muy delicada”.

El sentido común indica, a priori , que el reclamo de sumar empleados se contrapone con la preocupación expresada por los sindicalistas por los números de la empresa y su fuerte endeudamiento.

Según los números de la compañía, el sueldo promedio de bolsillo de empleados y funcionarios, deducido el Impuesto a las Ganancias, es de 19.169 pesos. Pero el costo laboral para la empresa trepa a 30 mil pesos promedio, entre empleados y directivos.

La mejora salarial que aprobó el gremio 
–inferior en un punto y medio al 26 por ciento otorgado a los empleados provinciales– generó silencio en la oposición. Santiago Clavijo, quien le disputó a Suárez la jefatura en los ­comicios del año pasado, se excusó de opinar, pero dijo que acompaña a la nueva gestión.

Además del abultado costo laboral, para justificar el inminente aumento tarifario del 9,8 por ciento, el presidente de Epec, Osvaldo Simone, sostuvo que la demanda energética exige invertir 300 millones de pesos anuales.

Tanto las autoridades como la oposición ­interna apuntan sus cañones por la situación económica de Epec a la nueva central Pilar, que en 2008 se decidió construir con el aval del sindicato que encabezaba Leyría. “No se preocupen, que la paga Cristina”, recuerdan que decía Leyría por aquellos años.

Pese a la mejora operativa, en los primeros nueve meses del año pasado la empresa perdió 254 millones de pesos por el bache financiero que le genera la deuda que tomó para ­pagar la nueva central. Clavijo, también le­gislador por el juecismo, planteará mañana en la Unicameral el endeudamiento de Epec a causa de la central, a partir de un pedido de informes que realizó el bloque.

En medio de la complicada situación que atraviesa la empresa, el Gobierno logró un acuerdo salarial con Luz y Fuerza sin conflictos, lo que no ocurría desde hace años. Habrá que ver si la moneda de cambio resulta beneficiosa para la empresa y los usuarios.