Marcar diferencias para conseguir votos
El objetivo de los candidatos que anoche participaron de la exposición de propuestas fue obvia: intentar marcar alguna diferencia para conseguir votos con la mira puesta en el 18 de septiembre próximo. Diego Marconetti.
El objetivo de los candidatos que anoche participaron de la exposición de propuestas fue obvia: intentar marcar alguna diferencia para conseguir votos con la mira puesta en el 18 de septiembre próximo. El único que se presentó desde otro lugar fue Sebastián García Díaz, quien se focalizó en lo que podría hacer si los votos que logre el próximo 18 de septiembre le permiten ingresar al Concejo Deliberante. Su estrategia fue promocionar lo que sería su férrea actitud de control desde el cuerpo legislativo de la ciudad. Mestre, Campana, Dómina y Riutort repitieron la mayoría de las propuestas que ya habían hecho en el debate del domingo pasado, basados en el orden para el municipio, el trabajo en equipo con la Provincia, la experiencia y capacidad, y el desdoblamiento de jornada de trabajo, respectivamente.Vicente utilizó un tono sereno para prometer transparencia y democratización de las empresas municipales; la participación ciudadana en la gestión; y su alineamiento al modelo "nacional y popular" del Gobierno nacional. Sesma, por su parte, apeló a la memoria de los ciudadanos sobre su tarea en el Concejo y no hizo ninguna referencia a la líder política de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. Criticó a Dómina y Vicente, quienes no le respondieron.Estos dos candidatos hicieron repetidamente hincapié en que no tienen el apoyo económico de las corporaciones que hacen negocios con el Estado municipal, y en consecuencia, no tendrían que responder favores en caso de llegar a la Intendencia.Daniel Báez recurrió a los modos discursivos de la izquierda tradicional, basando sus propuestas en la participación de los trabajadores y en las críticas a los otros candidatos por sus posicionamientos ideológicos. Bartelloni y Godoy fueron los únicos que directamente leían sus propuestas y se mostraron mucho más nerviosos que el resto. El candidato del PI reconoció al final sus limitaciones como orador, pero dijo que lo que le falta al hablar lo tiene de honestidad. El humanista, además de leer, apeló a un par de carteles para abrir dos de sus exposiciones, pero los mostró tan rápidamente que fueron casi imperceptibles para el público.Un párrafo aparte se merece Jorge "El Mesías" Agüero, el único capaz de desatar carcajadas cuando aconsejó a los votantes tener sexo en la mañana antes de votarlo, y en la siesta antes de ir a festejar.

