Macarena Gelman, satisfecha por las condenas en el caso Orletti
“Estoy con mucha tranquilidad porque esto continúa”, dijo la hija de desaparecidos. Ayer, cuatro represores fueron condenados por delitos cometidos en la última dictadura.
La hija de desaparecidos durante la dictadura argentina y nieta del poeta Juan Gelman, Macarena Gelman, dijo sentirse "muy satisfecha" por la condenas a cadena perpetua y a más de 20 años de prisión emitidas hoy por la Justicia argentina por el caso Automotores Orletti (ver Cuatro condenados a perpetua por el caso "Automotores Orletti", 31/03/2011).
Gelman, cuyos padres Marcelo Gelman y María Claudia García Iruretagoyena estuvieron presos y fueron torturados en ese centro de represión ilegal, pieza clave en el Plan Cóndor de opresión coordinada en el Cono Sur en la década del 1970, destacó poco después de conocer el veredicto que la decisión "es muy positiva" y que era "lo que se había solicitado".
"Estoy muy satisfecha y con la tranquilidad que esto continúa", dijo Gelman, en referencia a las causas aún abiertas que juzgan las violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura argentina (1976-1983).
"Estaba nerviosa, aunque no esperaba otra cosa", afirmó Gelman en referencia a este caso, en el que fue testigo y quien en 2000 recuperó su identidad tras ser recuperada por su abuelo tras haber nacido en cautiverio en Uruguay y ser apropiada por un policía.
Gelman asistió a la lectura de la sentencia desde la residencia de la Embajada de Argentina en Uruguay, que convocó a diversas organizaciones de derechos humanos del país a presenciar la resolución del juicio a través de la televisión.
Condenas. Un Tribunal argentino condenó hoy a prisión perpetua a un ex militar y a penas de entre 20 y 25 años de cárcel a tres civiles, por crímenes durante la dictadura en la cárcel ilegal Automotores Orletti.
El Tribunal Oral Federal Uno sentenció a la máxima pena al ex coronel Eduardo Cabanillas, mientras que el ex miembro de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) Horacio Martínez Ruiz y el antiguo agente civil de inteligencia del Ejército Eduardo Ruffo recibieron 25 años de condena.
La pena más leve correspondió a Raúl Guglielminetti, ex agente civil de inteligencia del Ejército, quien fue condenado a 20 años.
La cárcel ilegal de Automotores Orletti funcionó bajo la fachada de un taller mecánico entre mayo y noviembre de 1976, en plena dictadura militar argentina (1976-1983), que tuvo un saldo de 30.000 desaparecidos.

