Lujo alimentado con ganchos
El hotel que el defensor del Pueblo de la Provincia, Mario Decara, declara como suyo fue noticia en septiembre de 2008.
En aquel momento, este diario reveló que la Epec había descubierto que estaba conectado ilegalmente al tendido eléctrico.
Pese a tratarse de un establecimiento de lujo, la cuadrilla de la empresa estatal comprobó el 8 de enero de 2004 que tenía el medidor adulterado para pagar menos por su consumo energético. Para colmo, 15 días después, la cuadrilla regresó y encontró que otra vez se había conectado de manera irregular. Se calculó, en aquel momento, que había dejado de pagar 18 mil pesos gracias a esa conexión irregular.
Cuando ocurrió ese episodio, quien aparecía como dueño del hotel era Bernardo Szeibert, un cercano colaborador de Decara que había sido vinculado con el estudio de abogados Guillermo Piñeiro y Asociados, relacionado con el remate supuestamente irregular de miles de lotes en las zonas turísticas de Córdoba.
En su momento, se dijo que Decara recibía parte de las ganancias de ese estudio y que Szeibert era el hombre que le controlaba allí sus ingresos.
En la actualidad, el caso del estudio Piñeiro es una de las causas que integra los numerosos juicios por estafas en el Registro de la Propiedad de Córdoba, que se están ventilando en la Justicia provincial. El caso iba a ser sometido a juicio el pasado mes de marzo, pero fuentes de Tribunales dijeron a este diario que fue postergado para el próximo mes de julio.

