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La televisación, arbitraria en el dolor

El canal oficial centralizó las imágenes del interior del velatorio con primeros planos de la familia de Kirchner. Puso en pantalla a políticos afines, sindicalistas y artistas.

29 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
La televisación, arbitraria en el dolor

Los planos dirigidos, la escasa espontaneidad y la sola presencia de cámaras oficiales dentro del recinto del velatorio de Néstor Kirchner distan de lo ocurrido durante la despedida de los restos de Juan Domingo Perón, quien murió el 1 de julio de 1974. Las posibilidades de difundir las distintas caras del cisma que produjo la muerte del político argentino más influyente del siglo 20 asoman más amplias que hoy, pese a que sólo había televisión por aire, la transmisión en vivo con camiones de exteriores era compleja y las grabaciones se realizaban con películas que debían ser reveladas para emitirse.Esa situación tecnológica y en un contexto político de violencia y muerte callejera no impidió que los canales de aire de Buenos Aires (9, 11 y 13), todavía en manos privadas, compartieran con el oficial Canal 7 –hizo las imágenes centrales– el espacio dentro del Congreso y realizaran notas a dirigentes de distintas extracciones. Incluso, la transmisión en vivo del famoso discurso en el que el radical Ricardo Balbín expresó: "Este viejo adversario, despide a un amigo"."Todo ello fue reflejado por los canales del interior, que tomaban a los de Buenos Aires", recuerda el periodista Gustavo Tobi, prestigioso conductor de Noticiero 12 .No obstante, la situación de esos canales no resistiría muchos días más: el 30 de julio de ese complejo 1974 fueron estatizados, luego de una fuerte presión de los sindicatos, que se basaban en una expresión realizada por Perón poco tiempo antes de morir. "Lo que entra en los hogares no deber estar en manos de los privados", reflexionó el dirigente. Desde el principio. La televisión, el peronismo y el dolor popular frente a la muerte de un líder están emparentados desde siempre. Fue Eva Perón –la segunda esposa del ex presidente– quien dio impulso, en 1951, al por entonces novedoso medio de comunicación que comenzaba a hacer furor en los Estados Unidos. Lo que se consideró su mensaje de despedida, el 17 de octubre de ese año (Día de la Lealtad), fue televisado por la incipiente LR3 Radio Belgrano TV, que años más tarde se constituyó como el oficial Canal 7. Menos de un año después, el 26 de julio de 1952, Evita moriría y la televisión ensayaría durante su despedida una de las primeras transmisiones fuera de estudio. Se estima que en Buenos Aires no había más de un centenar de los muy costosos aparatos receptores. Las imágenes, en blanco y negro, era algo difusas y una "fritura" solía acompañar al sonido original. Correte de la imagen. El velatorio de Kirchner y la imagen que se mostró a la sociedad fue muy planificado, a tal punto que "los indeseables" para el Gobierno de Cristina Fernández casi no tuvieron pantalla, o directamente no aparecieran, como pasó con Francisco de Narváez, Mauricio Macri o Felipe Solá, por citar algunos casos. La dirigencia, frente al féretro, se dispuso en hemiciclo, con la Presidenta en el extremo del féretro, y fue evidente que las imágenes tomaban sólo los saludos de personalidades del Gobierno, artistas, sindicalistas afines y representantes de entidades sociales cercanas, además de los líderes extranjeros. Según un dirigente radical que ayer visitó la capilla ardiente, el personal de protocolo del Gobierno definía el recorrido interior y las ubicaciones, según el plan determinado para mostrar sólo a los amigos.Los distintos canales rompieron la homogeneidad de la imagen oficial con muestras de la gente en la Plaza de Mayo o las columnas que llegaban por las calles laterales."Estamos frente a una televisación gubernamental, no estatal. Las imágenes están muy dirigidas a los miembros de la familia, como los hijos y Alicia Kirchner", remarca Tobi, quien recuerda perfectamente que durante el velatorio de Perón "todos los canales pusieron cámaras fijas y móviles, incluso para seguir el cortejo hacia el cementerio de La Chacarita", en Buenos Aires. Mañana, tarde, noche y madrugada. Una diferencia que marca Tobi con 1974 es la posibilidad que tiene ahora el público de seguir los hechos durante todo el tiempo. "Nosotros –por Canal 12– transmitimos ayer día y noche, y los canales de noticias por cable también están mostrando todo de manera permanente", dijo. Recordó que durante la muerte de Perón, hubo cadena nacional en algunos momentos y luego la emisión se realizó durante los noticieros y algunos programas especiales. Más contundente fue la influencia del Estado durante los días que sucedieron a la muerte de Evita, en 1952. Como la televisión aún era un medio marginal y para pocos, las emisoras de radio eran el medio electrónico por excelencia y llegaban, por transmisiones en cadena, a todo el país. Por ello, y en el marco de distintas ceremonias de homenaje, las radios mantuvieron los 16 días de duelo sin la programación habitual y sólo tenían la posibilidad de emitir música sacra. Durante mucho tiempo más, una vez al día un locutor expresaba: "Son las 20.25, hora en que Eva Perón pasó a la inmortalidad."