La recaudación subió 23%, el Suoem quiere un segundo incremento de 12,5%
Aún no se habló de montos, pero no estaría lejos de la pauta del primer semestre: 12,5%. La mayor discusión sería por los plazos de pago.
Las finanzas municipales de Córdoba transitan un delicado equilibrio. No arrojan indicios de entrar en el colapso que vaticinó la UCR para el segundo semestre, pero tampoco habilitan un derroche de optimismo.
La recaudación acumulada a junio pasado muestra un crecimiento del 23 por ciento respecto a igual período de 2009. Aunque su incidencia en el total de recursos es moderada, el despegue más fuerte se dio en la coparticipación, que aumentó 43,61 por ciento, mucho más que la recaudación propia (19,61 por ciento).
Como provienen de impuestos vinculados con la producción y el consumo, los fondos de otras jurisdicciones acusan el impacto de la inflación. No ocurre lo mismo con lo que el municipio recauda por la tasa de inmuebles, que sin perjuicio del ajuste del 15 por ciento que le aplicó el intendente Daniel Giacomino a comienzo de año, está planchada hace décadas.
Con este telón de fondo, entre el miércoles y el jueves próximos el Ejecutivo y el Suoem empezarán a definir la pauta salarial para lo que resta del año.
"Va a ser una negociación compleja, porque tan importante como el porcentaje va a ser la forma de pago", admiten desde ambos lados. El gremio pretendería empezar a cobrar algo desde julio mismo; el municipio busca más "aire" y desdoblar las erogaciones en cuotas.
Pero antes de entrar en ese tironeo, las partes ya se enredaron en un clásico de sus últimas paritarias: determinar el porcentaje del gasto total que se destina a sueldos.
Ese eje quedó instalado como marco de referencia inevitable desde el año pasado, cuando Giacomino hizo aprobar en el Concejo Deliberante un tope salarial con porcentajes progresivos cada año. En 2010 -según esa norma- no debe gastar más del 55 por ciento en sueldos, aunque esa meta parece muy lejana, casi incumplible.
De acuerdo a los números del municipio, el mes pasado cerró con una dedicación salarial del 61 por ciento, contabilizando el medio aguinaldo que se pagó a mediados de junio. En cambio, para el secretario general del Suoem, Rubén Daniele, el porcentual apenas si supera el 50 por ciento.
La diferencia surge por cómo hace cada parte sus cálculos y qué incluye entre los ingresos y qué en los gastos. Esa discusión se da, por ejemplo, con los pagos que el municipio hizo este año a sus agentes por deudas salariales de los ejercicios 2006, 2007 y 2008, por unos 16 millones de pesos. Para el Suoem, eso no se debe cargar al gasto salarial de este año; para el municipio, sí.
Al margen de esos desacoples, tanto en el Ejecutivo como en la patronal campea el ánimo de no ceñirse a ese polémico límite porcentual.
"Estamos dispuestos a recomponer el poder adquisitivo, en la medida de nuestra posibilidades", dicen colaboradores de Giacomino, poniendo más la mira en la recaudación y en que el potencial aumento sea "pagable", que en cumplir a rajatabla el límite del gasto. A esta altura, ese corsé legal se ha convertido en un problema hasta para el intendente que lo impulsó.
"Vamos a recuperar salario en la medida que creamos necesario. No estamos obligados a atarnos a ningún porcentaje", anticipó por su parte Daniele.
Aunque nadie muestra sus cartas todavía, sí hay coincidencias en dos puntos: el desbocado aumento de precios que se dio en el primer trimestre (y que justificó la cautela del Suoem de cerrar un acuerdo semestral "a cuenta" de futuros ajustes), se desaceleró bastante y moderó las expectativas para mejorar los salarios; diversas estimaciones proyectan una inflación anual de entre el 22 y el 25 por ciento.
Si se toma como válido ese último parámetro del costo de vida, la nueva pauta podría llegar a repetir lo que se dio en el primer semestre: el gremio pidió entonces un 16 por ciento y arreglaron en el 12,5 por ciento. Reiterando ahora un porcentaje de ese orden, el Suoem se pondría a tono con la inflación.
De todos modos, el gremio tampoco tiene resuelto elevar una petición formal, con el aumento que pretende, como sí fue su táctica en anteriores ocasiones. Esta vez harían al revés: los municipales le darían mandato a Daniele para negociar y después los números que surjan en la mesa de debate se someterían a la evaluación del cuerpo de delegados.
Ese juego arrancará a mediados de esta semana.

