La publicidad oficial es un arma de control
La SIP incluyó a la Argentina entre los países que usan esa pauta para torcer voluntades. Denuncian a gobiernos que pretenden manipular información.
Luego de la 67ª asamblea general de Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), celebrada en Lima (Perú), una de las conclusiones sobre las que se enfatizó sobre el manejo que se hace en la región de la publicidad oficial. Argentina figura entre esos países objetados. "La manipulación de la publicidad oficial como premio o castigo y la apropiación de medios por parte del Estado, siguen siendo en varios países del continente, poderosas armas para controlar el libre flujo de la información", fue la conclusión a la que arribó la SIP.En sintonía con la premisa anterior, la asociación denunció que en Argentina, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Venezuela y algunos países del Caribe como Trinidad y Tobago y Barbados, los gobernantes intentan manipular la información de los medios masivos de comunicación utilizando la publicidad oficial como premio o castigo. Además, la entidad señaló que estos gobiernos instalaron una red paralela de medios estatales donde se abre un espacio para desprestigiar a la prensa independiente. Nuevas autoridades. Sobre el cierre de la asamblea, la SIP eligió a sus nuevas autoridades. Milton Coleman, del diario The Washington Post , fue elegido como presidente de la organización hemisférica por el período 2011-2012. Además, eligieron al presidente honorario vitalicio Scott Schurz, del Herald-Times , Bloomington (Indiana), al primer vicepresidente Jaime Mantilla del periódico Hoy de Quito (Ecuador), al segundo vicepresidente Elizabeth Ballantine, del The Durango Herald , Durango (Colorado), al secretario Bartolomé Mitre, de La Nación , Buenos Aires (Argentina) y a Julio Muñoz, como director ejecutivo. La SIP es una entidad dedicada a la defensa de la libertad de prensa y de expresión en América. Está compuesta por más de 1.300 publicaciones y tiene sede en Miami.
Prensa silenciada
La SIP informó que en México y Honduras es donde los asesinatos de periodistas han alcanzado su mayor frecuencia.

