La clave del monitoreo conjunto
El cambio de la situación en Gualeguaychú es consecuencia de un ida y vuelta de factores.
El cambio de la situación en Gualeguaychú es consecuencia de un ida y vuelta de factores.
Están desde la ofensiva judicial del Gobierno sobre la asamblea ambientalista hasta los gestos de ésta y del presidente José Mujica.
Horas antes de la asamblea de anoche, Mujica hizo un gesto. Bajo el título "El control requiere oposición de intereses", Uruguay difundió un mensaje de Mujica, que curiosamente no hace referencia explícita al conflicto. Pero a buen entendedor, habrá pensado "El Pepe", sobran palabras.
"El autocontrol puede ser un concepto muy valioso en la discusión ética, pero tiene patas cortas en la vida material. El sistema de control que vale es el que hace espacio a la oposición de intereses, porque es la única manera de contener la natural inclinación a ser indulgentes con nosotros mismos", dice. Remite a aquella frase de Perón: "El hombre es bueno, pero si se lo vigila es mejor".
Sorpresivo gesto de Mujica, que actuó como una señal hacia los asambleístas, aunque no haya terminado de disipar todos los recelos. También recibió intramuros la satisfacción de la Casa Rosada, como si tanto esa señal y la ofensiva judicial del Gobierno hubieran sido parte de una estrategia ultimada en la reunión presidencial del 2 de junio.
Desarmado el corte, aunque sea por un tiempo, la clave vuelve a ser Botnia y su monitoreo conjunto y continuo. El mensaje de Mujica deja entreabierta esa puerta. Después de todo, desde 2006 Uruguay nunca se negó a ese tipo de control. El entonces jefe de la delegación uruguaya ante La Haya, Héctor Gross Espiell, dio el acuerdo público a un monitoreo binacional.
Tampoco deja dudas al respecto el fallo de la Corte de La Haya, cuando dice que el Estatuto de 1975 "trae aparejado monitoreo conjunto de un establecimiento industrial, como la planta Orion (Botnia)".

