Investigan a jefe comunal por supuesta explotación laboral
Daniel Turina, de Capilla del Carmen, está sospechado de someter a peones rurales.
Capilla del Carmen es una tranquila población de unos 200 habitantes en el departamento Río Segundo. La principal actividad es la agrícola-ganadera. Hace unos días, la Justicia Federal puso la lupa en ese pueblo en una causa de trata laboral de personas. Sobre todo, luego de que inspectores de la Afip allanaran un campo, a mediados de diciembre, y detectaran trabajadores paraguayos que supuestamente eran explotados. Hasta allí, un operativo más de la Afip. Lo que no se sabía es que ese campo es propiedad del jefe comunal del pueblo, el radical Daniel Antonio Turina, quien quedó ahora en medio de graves sospechas judiciales. Por ahora no hay imputaciones. Pero su situación se complicó, confiaron fuentes de la causa, luego de que al menos uno de los trabajadores aparentemente esclavizados denunciara que Turina los había sacado rápido del campo en su camioneta, enterado de que la Policía estaba por realizar un allanamiento. La causa es investigada por el juez federal de Villa María. Las fuentes confiaron a La Voz del Interior que a mediados de diciembre personal de Afip realizó una inspección de rutina en un campo de Capilla del Carmen. Los inspectores constataron la presencia de cuatro trabajadores rurales paraguayos que vivían en el mismo predio, en una casilla. "Vivían en condiciones infrahumanas. Refirieron que trabajaban en jornada completa y que, pese a ello, los dueños les adeudaban varios meses de sueldo", confió una fuente de la causa. El informante indicó que esas personas dijeron que sus patrones les descontaban alquiler, alimentos y otros gastos. Según estos trabajadores, el campo era de la familia Turina. Para la Justicia, los dueños son el jefe comunal y un hermano.La causa recayó en el juzgado federal villamariense y se dio parte a la División Trata de la Policía de Córdoba. El 23 de diciembre pasado, víspera de Nochebuena, los policías fueron a allanar el campo para "rescatar" a esas personas. Cuando los policías iban llegando, a la altura de Luque, se enteraron de que un hombre (anoticiado del allanamiento) había sacado rápidamente a los peones en una camioneta Ford blanca.Se inició un impresionante despliegue en la zona con colaboración de Policía Caminera. A las 13 de ese día, investigadores dieron con los trabajadores paraguayos en la Terminal de Arroyito, a donde habrían llegado después de recibir 300 pesos de su patrón. Los trabajadores fueron trasladados al refugio de víctimas de trata en la ciudad de Córdoba. Turina no respondió a los llamados de este diario.

