"Impasse" en la disputa por inversiones y utilidades entre el gobierno y Repsol
Las negociaciones entre el gobierno nacional y la companía Repsol-YPF en torno de la reinversión de las utilidades de la filial argentina entraron en un impasse tras varios encuentros.
Pese al fuerte hermetismo para con el periodismo, el presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau, se reunió con los ministros de Economía, Hernán Lorenzino y de Planificación Federal, Julio de Vido.
Fuentes allegadas a la reunión, mencionadas por algunas agencias internacionales, se limitaron a usar el consabido "constructivo y positivo" para calificar al encuentro.
El gobierno busca con afán reducir los niveles de importación de hidrocarburos para evitar desprenderse de divisas y equilibrar los saldos comerciales.
La intención del gobierno es que las petroleras reinviertan las utilidades en mayores inversiones en exploración y producción de carburantes, con el objeto de evitar la importación.
Paralelamente, la Casa Rosada lanzó una ofensiva contra la filial local YPF cuestionando públicamente en las últimas semanas, las insuficientes inversiones realizadas en exploración y producción de hidrocarburos en el país.
Durante la reunión, ambas partes acordaron seguir "trabajando juntas", pero sin dar detalles de lo que ello implica.
Brufau llegó el viernes último al país y ese mismo día se entrevistó con Sebastián Eskenazi, vicepresidente Ejecutivo de YPF y directivo de su socio local, el Grupo Petersen.
Brufau concluirá mañana miércoles su visita al país. En los últimos días corrieron rumores según los cuales en ciertos ámbitos del gobierno se analizaba hasta una posible nacionalización de YPF, versión nunca confirmada por el Gobierno.
Sin embargo, esas versiones generaron un fuerte perjuicio para la compañía española que vio caer el precio de sus acciones en casi un 15 por ciento en lo que va de 2012, en la bolsa de Madrid.
En este marco el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, aseguró que "el problema no es si YPF es privada o no privada", sino "si tiene sentido nacional, si su sistema de funcionamiento está pensado en la producción petrolífera o con lógica financiera de corto plazo".
Aludía así al reparto de utilidades, desproporcionado en comparación con las reinversiones en producción para recuperar las alicaídas reservas de crudo y gas del país.
YPF registró en los primeros nueve meses de 2011 unas ganancias netas de 4.506 millones de pesos (1.036 millones de dólares).
La llegada de Brufau al país coincidió, el viernes, con el anuncio gubernamental de la suspensión de incentivos fiscales a la exploración y producción de petróleo y gas (Petróleo Plus y Gas Plus) por unos 460 millones de dólares.

