Hasta el Indec desmiente a Boudou
Duras críticas al ministro de Economía por haber dicho que la inflación es una preocupación de la clase media alta. Relevamientos públicos y privados demuestran lo contrario.
El ministro de Economía, Amado Boudou, siguió cosechando duras críticas por limitar la preocupación de la inflación a la clase media alta. Por el contrario, varios economistas advirtieron que la suba de precios golpea más a los sectores más pobres, que destinan la mayor parte de sus ingresos a alimentos, uno de los rubros que lidera el aumento del costo de vida. Incluso, hasta las desacreditadas cifras del Indec navegan en sentido opuesto a las declaraciones de Boudou. El último dato oficial de la valorización de la canasta básica demuestra que, incluso con números subvalorados o depreciados, los sectores de menores recursos son los más presionados por la inflación.Entre septiembre de este año e igual mes de 2009, la canasta básica total, que mide la línea de la pobreza, creció 15,9 por ciento. En tanto, la canasta básica alimentaria, que fija el umbral de la indigencia, trepó 20,3 por ciento en igual período.Por cierto que los números son más contundentes si se toman los relevamientos privados. De acuerdo con la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel), la canasta de la indigencia se encareció cuatro por ciento en octubre y acumula un alza de 27,9 por ciento en el año.En tanto, la canasta básica total –contempla otros gastos como ropa, transporte y vivienda– subió 3,2 por ciento el mes pasado y en 10 meses totalizó un incremento de 18,8 por ciento.Así, un matrimonio con dos hijos necesitó ingresos por 1.078,90 pesos para cubrir la canasta alimentaria y 2.017 pesos para no ser considerado pobre. Para el Indec, las fronteras en septiembre eran 550,79 pesos (indigencia) y 1.197,86 pesos (pobreza). Por su parte, la canasta básica que mide la consultora Economía & Regiones marcó en octubre un alza interanual del 47,7 por ciento. Alimentos en suba. Aun con las diferencias entre los números oficiales y los privados, en ambos casos queda claro que la incidencia del alza en el precio de los alimentos es clave para entender por qué la inflación golpea con más fuerza a quienes menos ingresos tienen. Hacia ese fenómeno apuntó el ex presidente del Banco Central Martín Redrado, quien lamentó que Boudou no haya dicho "que los alimentos, que compra todo el mundo y especialmente quien gana 1.000 ó 1.500 pesos, aumentaron 40 por ciento" este año. "Debe haber querido decir que hay una inflación para los bolsillos más pudientes y otra para los que menos tienen", ironizó Redrado, quien consideró que "la inflación se baja con una expansión de la producción" y exhortó al Gobierno a terminar con "el cortoplacismo e impulsar políticas que generen una visión de largo plazo".En la misma sintonía, el economista de Economía & Regiones, Rogelio Frigerio, planteó que "esta inflación tiene un componente muy importante en el rubro alimentos y bebidas, que es, en el caso de los indigentes, el único que consumen" e insistió en que "la inflación es el impuesto de los pobres". Desarrollo. Aun en un contexto inflacionario que el Gobierno nacional insiste en relativizar, la Argentina es el segundo país, detrás de Chile, con el mejor índice de desarrollo humano de América latina. En tanto, se ubica en el tercer lugar, detrás de Uruguay y Chile, si se toma en cuenta la desigualdad, según destacó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

