Gesto conciliador entre la CGT y la UIA, aunque sin acuerdos firmes
A pedido de Moyano, el líder de la central sindical se reunió con la conducción de la entidad industrial.
Buenos Aires. La Unión Industrial (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT) dieron un gesto de madurez política en medio del funeral del ex presidente Néstor Kirchner con el compromiso de dejar a un lado las confrontaciones y hacer primar el diálogo como contribución al gobierno de Cristina Fernández. La posibilidad de que ese compromiso pueda afianzarse, sin embargo, es incierta. No habían transcurrido 24 horas de la reunión que la noche del jueves tuvo el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, con el presidente de la UIA, Héctor Méndez, y el secretario de la central empresarial, José de Mendiguren, cuando se produjo otro chisporroteo. "Lo noté más manso y con ganas de hacer las cosas", dijo ayer en declaraciones periodísticas Méndez sobre la actitud de Moyano en el encuentro. La réplica provino del dirigente de los canillitas Omar Plaini, integrante de la conducción cegetista y del círculo íntimo del camionero: "Moyano no es ni más manso ni más malo. Defiende la dignidad de los trabajadores y no va a dar ni un paso atrás", dijo a este diario.La iniciativa de reunirse con los empresarios industriales supone, de todos modos, un repliegue táctico de la CGT, no admitido por sus dirigentes, pero motivado por el impacto de la muerte de Kirchner. Es que 24 horas antes, el mismo miércoles del deceso, la CGT salió a marcar el terreno en el sentido de que no cederá espacios de poder dentro del oficialismo e incluso adelantó su respaldo a la eventual candidatura de Cristina en 2011. Por iniciativa de Moyano, después de haber asistido al funeral de Kirchner, el jueves a la noche el jefe de la CGT y los dirigentes de la UIA se reunieron por más de una hora y media en la sede del sindicato camionero. Allí acordaron "bajar el nivel de conflictividad" de los últimos meses y "restaurar el clima de diálogo", dijo a este diario De Mendiguren. Moyano, a su vez, se pronunció por el "consenso" para "abrir una nueva etapa en la que prime el diálogo" para ayudar a la Presidenta.La conflictividad a la que hace referencia la UIA alude a los bloqueos de plantas industriales protagonizados por la CGT contra la subcontratación de trabajadores por empresas tercerizadas, como en el caso del grupo Techint. También al polémico proyecto de ley para implementar la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas que impulsa el diputado oficialista Héctor Recalde, asesor de la central sindical."Ha habido agresiones de ambas partes –admitió De Mendiguren–, pero tenemos que cortar con esa escalada y reconstruir el diálogo". Méndez, por su parte, consideró que la Argentina "iba en dirección a una colisión y la sociedad espera gestos de grandeza. Pero si ofrecemos un clima de paz, seguramente el sector de inversiones lo apreciará". Sin precisiones. La continuidad del principio de diálogo por ahora es imprecisa. Durante la reunión quedaron en reflotar el Consejo Económico y Social, un organismo que fracasó hace seis años en su objetivo de discutir y consensuar políticas de largo plazo. Moyano, sin embargo, insistió en que la CGT continuará con el impulso al proyecto de Recalde, al que la UIA rechaza por considerarlo un intento de "cogestión". La semana próxima, la UIA y la CGT se tomarán un respiro. Tanto Méndez como Moyano viajarán a Alemania para participar de reuniones.

