Una gestión en retirada y con los principales despachos vacíos
Ayer no estaban Giacomino ni sus secretarios de Gobierno y de Economía. Vicente,a cargo del Ejecutivo, tampoco sabía con qué funcionarios contaba.
Si alguien tuviera hoy que comunicarse con los principales estamentos de decisión de la Municipalidad de Córdoba y se le ocurriera identificar a los funcionarios de las distintas áreas a través del registro estático de cargos y funciones que refleja el protocolo oficial, se vería en serios problemas para llegar a las personas indicadas en cada caso. A 17 días hábiles de que asuma el intendente electo, Ramón Mestre, algunas oficinas del Palacio 6 de Julio no lucen muy activas. Ayer no se encontraban en la ciudad ninguna de las caras visibles de la actual gestión: el intendente Daniel Giacomino estaba en Buenos Aires y tenía previsto regresar hoy; el secretario de Gobierno, Marcelo Cáceres, permanece desde el lunes en ese mismo destino y retomaría sus tareas el próximo lunes; mientras que el titular de Economía, Gabriel Bermúdez, viajó al exterior y se reintegraría el próximo martes o miércoles.Como corresponde institucionalmente en estos casos, a cargo del Ejecutivo está el viceintendente Carlos Vicente, aunque con la particularidad de que da directivas desde su despacho en el Concejo Deliberante porque, debido a su mala relación con Giacomino, nunca dispuso de una oficina propia en el Palacio 6 de Julio.Además de los cambios constantes, parece que la comunicación entre los pocos funcionarios que quedan no es fluida. Cuando Vicente quiso intervenir ayer para asegurar custodia policial para los inspectores municipales en la peatonal, intentó comunicarse con Cáceres y recién allí tomó nota de que Gobierno había quedado en manos de otro funcionario.La referencia es para el secretario de Educación, Pedro Soda, quien se hizo cargo también de las secretarías de Gobierno y Economía, hasta el regreso de sus responsables.Fuentes del propio municipio indicaban ayer que tampoco estaba en su despacho la secretaria de Salud, Marcela Almagro, y que esa secretaría había quedado a cargo –aunque sin delegación formal– de la titular de Transporte, Marisa Dasso.Además de ratificar la sensación de una gestión en retirada, este escenario no es inocuo en lo administrativo, ya que no se firman expedientes y se atrasa toda la cadena burocrática.Los remezones funcionales también tuvieron eco en el Concejo Deliberante, donde, por ausencia de Vicente, la sesión de hoy (anteúltima del cuerpo con su actual composición) será presidida por Juan Manuel Rodríguez. Se trata de un edil ex giacominista que en las pasadas elecciones renovó su banca, pero ahora por el riutorismo.Otra paradoja: en la sesión de hoy (en rigor serán dos: la del día y también la culminación de la que se suspendió el pasado jueves) se aprobaría un proyecto para interpelar a Giacomino respecto de su intención de derogar una ordenanza impulsada por él mismo y facilitar el ingreso de 400 contratados a la administración. Lo llamativo es que la comparecencia del intendente, que contaría con el respaldo de una cómoda mayoría, fue pedida por el ex oficialista Gustavo Barrionuevo.

