El fallo del que Cristina no habló
El máximo tribunal también se pronunció a favor de la pluralidad sindical, en un fallo que provocará revuelo en el gremialismo de Córdoba.
El mismo día en que la Corte Suprema de Justicia de la Nación determinó la inconstitucionalidad de la reforma del Consejo de la Magistratura impulsada por el kirchnerismo, el máximo tribunal también se pronunció a favor de la pluralidad sindical, en un fallo que provocará revuelo en el gremialismo de Córdoba.
El fallo que abortó la elección popular de consejeros generó un duro embate de la presidenta Cristina Fernández contra la Justicia, que arrancó en los festejos de los 400 años de la Universidad Nacional de Córdoba y se profundizó con la celebración del Día de la Bandera en Rosario. En cambio, la Presidenta mantuvo silencio total sobre el pronunciamiento de la Corte que apunta a terminar con el modelo sindical argentino, surgido del peronismo y que defienden el Gobierno y los empresarios, por igual.
El fallo del alto tribunal declaró la inconstitucionalidad del inciso A del artículo 31 de la ley 23.551, de asociaciones sindicales, que otorgaba la exclusividad a los sindicatos con personería gremial de defender y representar ante el Estado y los empleadores “los intereses individuales y colectivos de los trabajadores”. Pero ese fallo no alcanza a las negociaciones salariales que están contempladas en el inciso C del artículo invalidado, que otorga la exclusividad a los gremios con personería “para intervenir en negociaciones colectivas”.
El pronunciamiento fue a propósito de una demanda que realizó la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), por la rebaja salarial que sufrieron los trabajadores municipales de Salta, en 2003.
La decisión de la Corte dividió aun más las aguas en el campo gremial. La CGT afín al Gobierno salió a cuestionar con dureza el fallo y consideró que profundizará el escenario de anarquía en el ámbito sindical. En cambio, desde la cúpula de ATE y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) disidente aplaudieron la decisión de la Corte.
En Córdoba, la Unión de Trabajadores de la Salud, que sólo tiene inscripción, ya anunció que pedirá al Gobierno provincial que respete el fallo y considere a esa entidad como interlocutora gremial del sector salud.
El modelo sindical argentino –al que el fallo asestó un duro golpe– ha sido defendido ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por Daniel Funes de Rioja, el histórico abogado de la Unión Industrial Argentina. Aunque representa un avance hacia la pluralidad sindical, algunos laboralistas, como Jorge Sappia, exministro de Trabajo provincial, opinan que la existencia de muchos interlocutores puede complicar las negociaciones entre gremios y empleadores.
Cristina, por ahora, no ha dicho nada. Quizás, porque el tema no pasa por el eje de sus preocupaciones.

