Fadea, un conflicto que enfrenta a antiguos aliados
El titular de Fadea fue nexo entre el hoy procesado Ricardo Jaime y los gremios aeronáuticos. Luis Kempa.
La inédita sanción a operarios de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), por rehusar responder un cuestionario de índole gremial, amenaza con convertirse en un conflicto nacional.
El Ministerio de Trabajo provincial decidió jugar fuerte, ante el desaire de la empresa estatal de retirarse unilateralmente de las negociaciones. Convocó para hoy a la sede laboral al presidente de Fadea, Raúl Argañaraz, y al titular de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (Apta), Ricardo Cirielli, para que expliquen sus posturas ante el agravamiento del conflicto.
El secretario de Trabajo, Carlos Rodríguez, quien pilotea las tratativas, advirtió que si los citados no concurren, los hará llevar por la fuerza pública.
Apta anunció un paro sorpresivo de 24 horas en la fábrica cordobesa. Además, amenaza con una huelga nacional de los trabajadores del sector si Argañaraz elude la audiencia de hoy. Un paro de los trabajadores nucleados en Apta afectaría todo el tráfico aerocomercial del país.
Si bien es cierto que el conflicto involucró a una ínfima parte del millar de trabajadores de la fábrica, la flagrante violación de derechos laborales provocó un fuerte impacto.
Al retirarse de las negociaciones, Fadea adujo que, por ser una empresa nacional, debía discutir las cuestiones laborales en ese ámbito. La excusa es contradictoria. Al asistir a dos audiencias y pedir el desafuero de dos delegados al fuero laboral provincial, las autoridades aceptaron de hecho la competencia provincial.
Argañaraz, un contador del riñón del kirchnerismo, apunta como responsable del conflicto al titular de Apta, Cirielli. Lo acusa de querer manejar la planta junto al adjunto del gremio, Gabriel Morselli, quien vive en Córdoba.
Hasta fines de 2007, Cirielli fue el alfil gremial de Néstor Kirchner, quien lo designó como número dos del entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime, quien ahora afronta un juicio oral por presuntas dádivas. Cirielli perdió su cargo tras denunciar un supuesto pedido de coima de un colaborador cercano a su jefe cordobés.
Argañaraz ya tuvo vínculos con gremios aeronáuticos mientras era director financiero de Energía Argentina SA (Enarsa) y también director por el Estado en Aerolíneas Argentinas, cuando la empresa estaba en manos de la española Marsans. Cuando se produjo el conflicto con Aerolíneas, el ministro de Planificación Federal y Jaime enviaron a negociar con los gremios a Argañaraz. El actual titular de Fadea era el nexo entre Jaime y Jorge Pérez Tamayo, titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas.
Como director financiero de Enarsa, Argañaraz firmó el pago a la empresa Royal Class por el alquiler del Cessna en que viajó en agosto de 2007 el venezolano Guido Antonini Wilson con la valija con casi 800 mil dólares, que fueron decomisados, publicó el sitio Urgente24. Por esa causa, debió declarar ante la Justicia. Ahora, enfrenta un conflicto laboral que parece habérsele ido de las manos.

