Excarcelan a Schoklender, pero le fijan una elevada fianza
La Cámara Federal ordenó que recupere su libertad. Luego, el juez Oyarbide dijo que, antes, tiene que depositar en caución 4 millones de pesos.
Buenos Aires. El juez federal Norberto Oyarbide le fijó ayer por la tarde una caución de cuatro millones de pesos a Sergio Schoklender para que pueda recuperar su libertad, luego que la Cámara Federal ordenada la excarcelación del ex titular del programa de viviendas "Sueños compartidos", ejecutado por Madres de Plaza de Mayo con fondos públicos. Schoklender deberá depositar esa cantidad de dinero en efectivo o mediante alguna garantía o, de no contar con los medios para hacerlo, deberá apelar el monto a la Cámara Federal. Esas alternativas eran evaluadas ayer por los abogados de la defensa.La Cámara Federal había ordenó hoy "la inmediata libertad" de Schoklender, que está preso desde hace 44 días. El ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo está acusado de ser el jefe de una banda que supuestamente desvío millonarias sumas dinero público que el Estado le había dado sin licitación a la organización presidida por Hebe de Bonafini para la construcción de viviendas.Schoklender está acusado de haber desviado 280 millones de pesos de los 765 millones que el Estado transfirió Madres de Plaza de Mayo.La Sala I de la Cámara Federal dispuso así aceptar el pedido de excarcelación solicitado por la defensa y ordenó que el imputado sea liberado bajo el pago de una fianza.Los camaristas le advirtieron a Oyarbide que el monto de la fianza no debe "significar la implícita denegatoria del derecho que aquí le ha sido reconocido", como una clara indirecta a las fianzas de cuatro y dos millones de pesos que Oyarbide impuso la semana pasada, respectivamente, a los otros detenidos Pablo Schoklender y Alejandro Gotkin, tras recibir el beneficio de la excarcelación.Sin embargo, horas más tarde, Oyarbide fijó el mismo monto que había establecido para el hermano de Sergio.Pablo Schoklender y el contador Gotkin –presidente de Meldorek, una empresa considerada fantasma– siguen tras las rejas porque aun no pudieron pagar esas fianzas y solicitaron a la Cámara Federal –la misma que antes los había excarcelado y ahora ordena liberar a Sergio– que revise las sumas impuestas como caución.Detenido el mismo día que tenía que declarar por primera vez, Schoklender habló en la causa para rechazar las acusaciones por los delitos de "asociación ilícita, lavado de dinero y administración fraudulenta" y culpó de los desmanejos financieros de la fundación a Hebe de Bonafini, presidenta de Madres.El pasado lunes –al ampliar su indagatoria que continuará el próximo jueves, según está previsto–, Schoklender acusó a Hebe de Bonafini de haber ordenado comprar con plata de la entidad un departamento y una casa en La Plata para su hija, Alejandra Bonafini, también imputada en la causa como supuesto miembro de la asociación ilícita que se apoderó del dinero.Al mismo tiempo, acusó a Oyarbide y a la fiscalía de Jorge Di Lello de "destruirme a cualquier precio y garantizar la impunidad de la señora Hebe de Bonafini y su hija".Oyarbide dispuso mantener tras las rejas a Schoklender con el argumento de que empleados de la Fundación Madres en el Chaco, donde se construyeron viviendas, referían supuestos aprietes del imputado antes de declarar. Diferencias. Ayer los jueces de la Cámara Federal Eduardo Freiler y Jorge Ballesteros señalaron que "las constancias de la causa evidencian una realidad distante de la que fue narrada (por el juez) y, por lo tanto, incapaz de avalar el temperamento adoptado". La Cámara compulsó la causa que se inició en Chaco y sostuvo que ningún testigo "ha declarado haber sido objeto de amenaza o coacción alguna respecto del testimonio prestado en esa pesquisa".Por su parte el camarista Eduardo Farah votó por mantener a Schoklender preso al considerar que la detención "es necesaria, proporcional y, por ende, razonable a esta altura del proceso".
Bajo sospecha
Sergio Schoklender desmintió ayer ante la Justicia que siete viviendas de un country en el que viven su ex esposa, su hermano y otros acusados se hayan construido con materiales de Sueños Compartidos. “Nadie roba con remitos”, dijo, al asegurar que no hubo robo.

