La estrategia de De la Sota para cercar al PJ cordobés
El gobernador De la Sota buscará neutralizar la política de seducción que ejercerá el kirchnerismo sobre intendentes y dirigentes del peronismo cordobés. Julián Cañas.
Aplicando una receta extraída del rústico manual político del kirchnerismo, el gobernador José Manuel de la Sota decidió redoblar la apuesta contra la Casa Rosada: pretende liderar en todo el país a los peronistas que resisten el modelo que pregonan desde el Gobierno nacional. Pero De la Sota sabe que para intentar una proyección, lo debe hacer con base en un fuerte liderazgo en el PJ cordobés. En ese sentido, el gobernador y sus dirigentes más cercanos son conscientes de que el kirchnerismo no se quedará quieto en la provincia.En las próximas semanas, habrá convocatorias desde la Casa Rosada a intendentes peronistas cordobeses para ofrecerles fondos para obras a cambio de que abandonen el redil delasotista.En el Centro Cívico, saben de primera mano que en la provincia de Buenos Aires, gobernada por Daniel Scioli, el ministro de Planificación, Julio De Vido, prometió a los intendentes del conurbano obras por 12.500 millones de pesos en los próximos 18 meses.Un cálculo sencillo que hacen los delasotistas indica que habitualmente la Nación le otorga a Córdoba alrededor del 20 por ciento de lo que destina a Buenos Aires, donde vive casi el 40 por ciento del electorado de todo el país.Esta cuenta indicaría que, en la reunión que dentro de dos semanas De Vido mantendrá con intendentes cordobeses, les ofrecería recursos para obra pública por un monto superior a los dos mil millones de pesos.Para tener una dimensión de los fondos que el kirchnerismo prometerá enviar a los intendentes cordobeses, a cambio de apoyo político, con esa cifra se podría construir de manera total la autovía Córdoba-Río Cuarto, que tiene un presupuesto de 1.600 millones de pesos, y más de la mitad de la carretera San Francisco-Córdoba, la otra autovía que De la Sota pretende que se termine en los próximos tres años.Ajustado por el corte de los suministros nacionales, salvo la coparticipación, De la Sota no tiene modo de competir con la Casa Rosada en promesas de fondos.En este contexto, la estrategia de los delasotistas es convencer al PJ cordobés –hasta ahora, siempre refractario al kirchnerismo– de que el gobernador tiene chances concretas de pelear por la presidencia, y encolumnarlo detrás de su intento de proyección nacional.El jefe de Gabinete provincia, Oscar González, y el asesor del gobernador y presidente del PJ cordobés, Carlos Caserio, son los que llevan adelante la relación con los intendentes peronistas. Un punteo fino indica que hasta el momento, de los 238 intendentes de Unión por Córdoba, 203 están con el gobernador.Los restantes 35 no firmaron la última solicitada en respaldo a De la Sota y, de ellos, 26 han conformado la mesa kirchnerista de jefes municipales Unidos y Organizados.Hoy, los fríos números indican que De la Sota les gana por goleada a los K en adhesión de intendentes oficialistas en Córdoba. Pero la inquietud que sobrevuela el Centro Cívico es cuántos se sentirán atraídos por ostentosas promesas de fondos que llegarán desde la Casa Rosada.

