La estrategia de Macri es esperar para lograr pactar con De la Sota
El PRO continúa con su tarea de armar una estructura política propia en cada provincia, alrededor de figuras populares o con alto reconocimiento público.
Mientras el PRO continúa con su tarea de tratar de armar una estructura política propia en cada provincia, alrededor de figuras populares o con alto reconocimiento público, Mauricio Macri admite en privado que, para tener chances de ser presidente en 2015, necesita acordar al menos con un sector del peronismo. Aunque hoy parece un objetivo muy lejano, el jefe de Gobierno porteño está convencido de que ese dirigente es José Manuel de la Sota.
En enero pasado, Macri dejó expuesta esta estrategia durante una visita a Mar del Plata, cuando aseguró que era “muy probable” un acuerdo con De la Sota para las elecciones presidenciales.
Esto generó una dura réplica del delasotismo, a través del jefe de Gabinete provincial, Oscar González, quien desautorizó en público al fundador del PRO, por pedido del gobernador. “No sé en qué acuerdo estará pensando Macri, porque que yo sepa, De la Sota es peronista y no se irá nunca de su partido. Mientras que el jefe de Gobierno porteño tiene su propio partido”, argumentó González, con letra de su jefe político.
Aquel cruce enfrió la relación personal y política entre ambos dirigentes. Voceros de ambas partes admiten el enojo mutuo. Los macristas creen que el delasotismo se “excedió” en salir a cruzar públicamente a Macri.
Desde el entorno del gobernador cordobés alegan que el referente del PRO trató de sacar un rédito político personal, de los encuentros institucionales que mantuvo con De la Sota.
Más allá de este roce, el macrismo considera que De la Sota no tendrá chances en la interna nacional del peronismo y esperarán hasta 2015 para buscar un acercamiento formal.
En una de sus tantas visitas a Córdoba, Emilio Monzó, uno de los principales operadores de Macri en el interior, admitió ante un grupo de intendentes peronistas que De la Sota “sería el candidato a vicepresidente ideal para el PRO”, mirando a 2015.
Monzó habló del gobernador, pero en realidad apuntó a que el macrismo está dispuesto a impulsar una alianza con todo el “peronismo cordobés”. En ese sentido, también mencionó al exgobernador Juan Schiaretti, como una figura de proyección nacional. “Son dos dirigentes importantes, que enfrentaron al kirchnerismo y que son referentes del peronismo nacional. Para nosotros, cualquiera de los dos sería un gran compañero de fórmula para Macri”, habría dicho Monzó en esa conversación privada, según el testimonio de un intendente delasotista del sur provincial.
Para no dejar dudas de su espíritu “aliancista”, Macri está a punto de cerrar un acuerdo con un peronista en su territorio, la Capital Federal. Están avanzadas las negociaciones con el exministro de Economía, Roberto Lavagna, para que encabece la lista de senadores, secundado por Gabriela Michetti, quien es hoy la dirigente con mejor imagen entre los porteños, después de Macri, según las encuestas que muestran los dirigentes del PRO.
“Con Gabriela (por Michetti) tenemos asegurado el triunfo en Capital Federal, pero Macri quiere enviar una señal a todo el peronismo de que está dispuesto a abrir sus listas. Si lo hace en su propio territorio, lo hará en cualquier lugar”, argumentó uno de los laderos más cercanos al jefe de Gobierno porteño.
Por distrito. En los últimos días, De la Sota se convirtió en el principal impulsor de la creación de una alternativa amplia para enfrentar al kirchnerismo en las elecciones. La idea es consolidar propuestas en todos los distritos para enfrentar a los K en las distintas instancias electorales previstas para este año.
En este plan, el delasotismo reconoce que el PRO podría ser un aliado para las elecciones legislativas, pero lo ve como rival para las elecciones presidenciales, ya que el gobernador sigue firme en su intención de participar en el proceso interno del PJ por la candidatura presidencial de 2015.
Este objetivo de De la Sota es el principal escollo para una alianza con Macri, ya que el jefe de Gobierno porteño tiene la misma aspiración.
De todos modos, en el PRO ven con buenos ojos a De la Sota, pero rechazan su estrategia de armado en cada provincia.
“‘El Gallego’ se recuesta demasiado en dirigentes históricos del peronismo, que hoy han perdido adhesión. Nosotros, en cambio, apuntamos a armar desde abajo, con concejales en cada pueblo, para luego buscar caras nuevas”, argumentan los macristas, marcando otra diferencia más con el mandatario cordobés.

