Los estatales y un conflicto que se profundiza día a día
Es el frente más complejo de la transición. Las soluciones se alejan por la fragmentación gremial y la delicada situación financiera de la Provincia.
A 44 días de la entrega del poder, el gobernador Juan Schiaretti descartó de plano reabrir una discusión de aumento salarial, con lo cual su sucesor heredará una situación conflictiva con los empleados públicos, en especial con el sector de la salud. El reclamo es más complicado que un simple aumento salarial. Los médicos pretenden una sustancial mejora de sus ingresos y condiciones laborales, ya que en los últimos años sus sueldos quedaron equiparados con otros agentes públicos que cumplen tareas administrativas.Durante la gestión de Schiaretti, los acuerdos salariales con el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) se hicieron por un monto global que ponía el Gobierno y luego el gremio tenía mucha incidencia en cómo se repartía esa mejora. Se benefició al personal con menor rango, la gran mayoría afiliados al SEP, pero se sintieron perjudicados los "recursos críticos" del sector de la salud.Además de discutir una nueva pauta salarial del año próximo para toda la administración pública, la gestión de De la Sota deberá resolver este complejo problema del área de salud.De la Sota tendrá como una especie de jefe de Gabinete al actual ministro de Salud, Oscar González, quien conoce de manera profunda las dificultades de su actual cartera, lo cual es una ventaja. Pero también está el aspecto negativo: González quedará desgastado luego de este prolongado conflicto.La planta de personal será otra discusión en el futuro cercano. Schiaretti designó a más de 14 mil agentes. De la Sota tiene previsto incorporar 2.300 en el primer año de gestión. Aunque no lo admitan, hay más de 140 mil cordobeses que cobran de alguna repartición provincial, una cifra altísima para las épocas de arcas flacas que se avecinan. Además, el próximo gobierno deberá discutir con los docentes la escala salarial. La casi segura continuidad de Walter Grahovac como ministro de Educación tiene el objetivo de mantener la buena sintonía con el gremio. De todos modos, el oficialismo de la conducción gremial también comenzó a sentir la presión de la oposición interna en la UEPC, lo que puede generar cruces. Para este año, el aumento que recibieron los empleados públicos rondó el 28 por ciento. Las expectativas de la gestión delasotista son bajar de manera considerable esa cifra. Se prevé un 12 por ciento, escalonado, para aumentos de salarios. Los gremios estatales quieren una suma que no baje del 20 por ciento para el próximo año.

