A empresarios le "preocupa que el kirchnerismo se radicalice"
Así lo señaló el presidente de la UIA, De Mendiguren, en caso de que la Presidenta se reelecta.
El presidente de la Unión Industrial Argentina, José De Mendiguren, reconoció que "al empresariado le preocupa que el kirchnerismo se radicalice" en caso de ser reelecta la presidenta Cristina Fernández en las elecciones de octubre.
"Una de las preguntas que hoy se hace la mayoría de los empresarios, en silencio, es qué pasará después de las elecciones, si se viene una radicalización del modelo, si viene el populismo sustentable, o se impone la racionalidad con un proyecto de crecimiento de inversión", planteó De Mendiguren.
Al respecto, el dirigente industrial consideró que no cree "que venga la radicalización, pero la preocupación del empresariado está".
El empresario sostuvo, en una entrevista con La Nación, que "estos debates internos los tenemos, pero ante eso uno puede hacer dos cosas, más allá de creer o no creer: apostar a que eso se va a dar y ser un eterno balconeador de la situación nacional, o tratar de influir, en el buen sentido de la palabra, para que no suceda".
"Me encantaría transmitirle a la Presidente que todo ese poder que ha cosechado después de las elecciones, que seguramente se repetirá, le da la posibilidad de convocarnos para dar este paso al desarrollo", confesó.
De Mendiguren señaló que al empresariado lo que más le asusta es que "en vez de trabajar para apoyar lo que estuvo bien y para cambiar las cosas que hay que cambiar, se imponga este esquema tan extendido de amigo-enemigo".
"Le tiene miedo a que si yo critico determinada posición van a volver otra vez las magias, esas medidas esotéricas como tablitas, convertibilidades, planes de estabilización que se convertían en modelos económicos, los Cavallo, los Martínez de Hoz. El empresariado le tiene miedo al péndulo", definió.
Consultado sobre si al gobierno le falta capacidad de seducción para lograr que las empresas inviertan, evaluó que "hay muchas incertidumbres que despejar, como la puja distributiva, la litigiosidad laboral, la falta de crédito para apoyar la inversión, la falta de competitividad, el tema de los precios, y las normas ambientales poco claras".

