Emocionada, Cristina homenajeó a Kirchner
Casino nombró a Cámpora y dedicó todo el discurso a evocar a su marido. No dio ninguna señal sobre su eventual candidatura.
Buenos Aires. El homenaje no fue a Héctor Cámpora, fue a Néstor Kirchner. Las más de 60 mil personas que se acercaron ayer a la cancha de Huracán, en Parque Patricios, decidieron convertir el 11 de marzo –día de 1973 en que el hombre designado por Juan Domingo Perón desde el exilio español ganó la elección presidencial y con ello se puso fin a 18 años de proscripción del peronismo– en una celebración de la memoria de Kirchner. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que fue la oradora central, recordó a su marido entre lágrimas y le pidió a la concurrencia que construya "en base al amor". "No se equivoquen como nos equivocamos nosotros cuando éramos jóvenes como ustedes, no se dejen enroscar. No hay lucha más valiosa que la que se gana con amor", sostuvo con la voz quebrada. La Presidenta no hizo alusión alguna a su casi segura candidatura. Sólo esbozó sonrisas cuando desde el campo de juego la juventud coreaba "para Cristina la reelección". El discurso fue enteramente emocional, sin definiciones políticas sobre el futuro inmediato. Como aquel acto organizado por jóvenes K en el Luna Park, en el que ella debió hablar en lugar de su esposo convaleciente –el 14 de septiembre–, la Presidenta se dirigió a los jóvenes para pedirles que profundicen el cambio que ella y Kirchner iniciaron en 2003. "Néstor estaría contento y orgulloso de ver a miles y miles de jóvenes. En una de las tribunas está mi hija Florencia que tiene 20 años como yo tenía aquel 11 de marzo de 1973", señaló en alusión a la victoria de Cámpora. "Por primera vez esta generación, que es la del Bicentenario, se incorpora a la política no en contra de algo o de alguien sino para mejorar un país que hace sólo una década estaba en su peor crisis", dijo la Presidenta. La Presidenta estuvo acompañada por casi todo su gabinete, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, varios mandatarios provinciales y legisladores oficialistas, que insistieron en que la Presidenta debe presentarse a la reelección. Emoción. Cristina no pudo evitar llorar. Recordó que hace justo un año, cuando el ex presidente realizó un acto similar para conmemorar la victoria electoral de Cámpora, éste le dijo que sentía "que los vínculos entre los argentinos se estaban restableciendo". "Luego vinieron los extraordinarios festejos del 25 de Mayo, cuando todos los argentinos salimos a celebrar nuestra identidad", agregó para decir, con la voz quebrada y entre sollozos: "Creo que su último acto de servicio fue el 27 de octubre, cuando descubrimos cuántas cosas había hecho y qué poco le habían reconocido. Tengo que decirlo, se me va a romper el corazón si no lo digo", manifestó. La Presidenta destinó, al final, el mensaje más potente. "Hay que abandonar cuestiones dirigenciales y dejar de creer que esto es una feria de vanidades", para luego agregar: "La institucionalización de un modelo es cuando se hace carne en el conjunto de la sociedad porque visualiza que ése es el camino más acertado", señaló.

