Las elecciones se colaron en la unidad gremial
La CGT unificada fue apoyada por 82 gremios, pero su conducción es delasotista. Los principales sindicatos que quedaron afuera son juecistas y querían la unidad después de las elecciones. Luis Kempa.
A unque la unificada CGT sumó a la mayoría de los gremios de Córdoba, hubo cuatro sindicatos grandes que quedaron fuera de la anhelada unidad. El Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, el gremio de los municipales de la capital provincial (Suoem), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidieron no sumarse a la fusión impulsa-da por delasotistas y kirchneristas. Aunque evitaron declaraciones públicas, al menos tres de esos sindicatos consi-deran que la unificación fue apurada por delasotistas y kirchneristas para sacar un ré-dito político en medio de la campaña, y por meras cuestiones electorales.Si bien esa especulación tiene asidero, ya que el propio titular de la CGT unificada, Omar Dragún, reclamó mayor participación de los sindicalistas en las listas a cargos electivos, también es cierto que el proceso de fusión fue asumido hace un año y medio, cuando varios gremialistas concurrieron al acto donde el Gobierno lanzó la recuperación del viejo edificio de la CGT.Es real que la nueva conducción de la central obrera es delasotista, pero también es cierto que al menos tres de los gremios que no decidieron sumarse a la fusión, aunque defienden "el modelo nacional", se inclinan en el ámbito provincial por apoyar al candidato a gobernador Luis Juez.Rubén Daniele, del Suoem, no oculta su apoyo a Juez y en esa misma línea se ubica Augusto Varas, de la UOM, pese a haber dimitido como legislador juecista al ser procesado por la Justicia Federal. Juan Leyría, de Luz y Fuerza, dice no tener preferencias, pero dirigentes de su sindicato comentan que no hay dudas de que se inclinará por Juez. La estrategia de los sindicalistas juecistas era que la unificación se realizara después de las elecciones de gobernador. Así, en caso de que triunfe Juez, podían posicionarse mucho mejor dentro de la CGT. En el caso de UTA, Alfredo Peñaloza es peronista y negoció hasta última hora si se sumaba a la unidad y tenía reservado el cargo de secretario gremial. Queda flotando si los gremios que no adhirieron reverán esa decisión o conforman otra CGT paralela. Y la división seguirá.

