El subte, con difícil parada legislativa
Los concejales se mostraron escépticos con respecto al proyecto, pero quieren ver de qué se trata.
El sorpresivo anuncio que lanzó desde Beijing el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, respecto a la posibilidad de construir un subterráneo en la ciudad dejó un vendaval de interrogantes entre los concejales, quienes serán los encargados de decidir la suerte del proyecto que presente el jefe comunal a su regreso de China. Por ahora, la enorme envergadura del tema en discusión contrasta con las pocas precisiones que hay, algunas de las cuales fueron difundidas por Giacomino a través de la red social Facebook.
"No hay forma de opinar en serio sobre esto y fijar una posición ya. Hay que ver primero qué es lo que trae concretamente el intendente", coincidieron ayer ediles de distintos bloques consultados por este diario, sabiendo que el anuncio oficial hizo girar ahora todas las miradas sobre ellos.
A trazos gruesos, Giacomino hasta ahora informó que: la obra se haría a través de la empresa china Railway, posiblemente con las locales Roggio y Iecsa como socios en los trabajos civiles; habrá cuatro ramales, que sumarán un total de 10,5 kilómetros y unas 30 estaciones; costará unos 7.200 millones de pesos (más del doble de lo que insumió la autopista Córdoba-Rosario), financiados por el Eximbank chino a 15 años y con tres de gracia; ni el municipio, ni la Provincia deberán hacer erogaciones.
Dando por sentado que estas precisiones sean correctas, los concejales aún no saben sobre qué aspectos del proyecto deberán expedirse concretamente. En primer término, hasta el propio intendente dijo que deberán autorizar a la Nación el "uso del suelo", lo cual requiere doble lectura y dos tercios de votos, una mayoría muy difícil de lograr para el oficialismo, que sólo cuenta con cinco ediles propios.
Las reacciones de los distintos bloques hasta ahora tuvieron dos matices diferenciados: los siete ediles juecistas anticipan una cerrada negativa al proyecto, fundada más en razones políticas que técnicas; aunque con matices, los concejales radicales (seis), vicentistas (cinco), peronistas (tres) y riutoristas (cuatro), se mostraron dispuestos a dar la discusión, aunque también entre ellos el común denominador es la desconfianza respecto a que el anuncio municipal pueda concretarse.
En el Concejo, también campean muchos interrogantes respecto a una eventual concesión para la prestación del servicio de subte. Desde China, Giacomino dijo que la operación del sistema correría por cuenta de la Nación, quien seguramente licitará esa tarea. No obstante, dijo desconocer los plazos de esa concesión.
"Son temas a conversar entre la Nación y la ciudad, que no conciernen a lo que se vino a hacer aquí, que es cerrar el acuerdo con una empresa y un banco", le dijo el intendente a este diario desde Beijing.
Para los ediles no es un interrogante menor. La Carta Orgánica municipal reserva para el Concejo la facultad de autorizar la concesión de servicios públicos, y con mayoría agravada de sus miembros si es por más de 10 años. Advierten que por ejemplo, en el caso del Ferrourbano, todo el proceso de implementación y explotación fue nacional, pero con la aclaración de que -también-circula por terrenos de jurisdicción nacional.
Como antecedente, en el anterior intento de Giacomino por impulsar la construcción de un subte (se diluyó sin ser tratado), un dictamen que encargó el viceintendente, Carlos Vicente, señaló que el cuerpo debía pronunciarse sobre ambos temas: uso del suelo y concesión.
"Hay que ver qué mandan desde el Ejecutivo. Si no, sólo estamos especulando sobre algo que no conocemos", señalaron desde la Viceintendencia. No obstante, en el Concejo ya hay algunos aprestos para empezar a analizar el contexto legal de la discusión que se le viene encima al cuerpo legislativo.

