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El riesgo de improvisarcon un tema delicado

Los cordobeses corren el riesgo de votar con un sistema que eclosionó. Roberto Battaglino.

23 de junio de 2010 a las 12:01 a. m.
El riesgo de improvisarcon un tema delicado

Falta un año para la elección provincial, y los cordobeses no saben con qué instrumento votarán. Aunque se diga lo contrario, se sigue improvisando.

El sistema electoral cordobés estalló en mil pedazos el 2 de setiembre de 2007; y hasta quienes defendieron a rajatabla la transparencia de aquella votación, como el caso del gobernador Juan Schiaretti, prohijaron una comisión consultiva que tituló su informe "Así no va más".

La reforma política, parida como una necesidad de acallar el escándalo de aquel escrutinio de más de 40 días, introdujo un sistema de votación usado en otros lugares e inédito en la Argentina: la boleta única. Esto es, una papeleta provista por el Estado con todos los nombres de los candidatos y listas, donde el elector tilda la escogida. Se optó por esta alternativa en reemplazo de la boleta impresa por cada partido, cuya manipulación en los cuartos oscuros ha sido históricamente objeto de sospechas, agigantadas en una votación reñida como la última.

En diciembre de 2008, a un año de la asunción de Schiaretti, se aprobó la reforma política, con la boleta única y mayores controles sobre el acto electoral. Pero varios miembros del oficialismo y una cantidad no menor de la oposición no quieren saber nada con la boleta única.

Pasó un año y medio, y la Legislatura no avanzó en las leyes reglamentarias de la reforma electoral.

Hace 45 días, el gobernador sacó un conejo de la galera y anunció que quería que su sucesor fuese eligido con voto electrónico, pese a que meses antes los legisladores habían hecho una tibia mención a la incorporación gradual de ese mecanismo.

El fin de semana pasado, representantes del oficialismo hicieron saber que no dan los tiempos para la implementación total del voto electrónico y que, si se usa en junio o julio del año que viene, será de modo experimental.

Vuelta, entonces, al casillero de la boleta única. Ahora bien, sigue faltando la ley reglamentaria que dé marco y detalles concretos a la utilización de ese mecanismo.

Hay candidatos y precandidatos de las principales fuerzas políticas que han señalado, en conversaciones informales, que no quieren boleta única.

Mientras, la Justicia alertó sobre el paso del tiempo, la falta de reglamentación y los riesgos de volver a tener problemas.

La propagandizada reforma política tiene cada vez componentes de improvisación. Y los cordobeses corren el riesgo de votar con aquel sistema que se hizo añicos hace tres años.