El Gobierno sale a prometer seguridad jurídica
Boudou y Giorgi hablaron ante empresarios, que los escucharon en silencio. Aníbal Fernández cuestionó a Cristiano Rattazzi.
Buenos Aires. En medio de la creciente tensión con sectores empresarios, funcionarios kirchneristas intentaron mostrar ayer garantías de seguridad jurídica. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Industria, Débora Giorgi, disertaron en una conferencia organizada por la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y el Consejo de las Américas.
Allí, más de 300 hombres y mujeres de empresas y bancos, locales y del exterior, manifestaron (algunos abiertamente y otros por lo bajo) su preocupación por el respeto de "las reglas de juego" en el país. El titular de la CAC, Carlos de la Vega, reclamó, por ejemplo, que terminen "las vías de hecho en los conflictos gremiales". Y Cristiano Rattazzi, titular de Fiat, sostuvo que "el empresario no es un felpudo del Gobierno", al que acusó de cambiar reglas para crear nuevos monopolios tras la ofensiva oficial contra Fibertel y Papel Prensa.
"Yo tampoco soy felpudo de Rattazzi. Lo que sucede con Rattazzi es que a veces tiene mucho que ver qué pastilla tomó, si tomó la verde o tomó la colorada y en función de eso dice una cosa o dice otra", le respondió Aníbal Fernández.
Poniendo paños fríos, Boudou elogió las condiciones macroeconómicas por ser "muy sólidas" y acusó a la oposición de poner "en jaque" el superávit fiscal por su propuesta de subas jubilatorias.
A su turno, Giorgi aseguró que la Argentina es "un destino confiable para la inversión mundial", al subrayar que tres de cuatro dólares invertidos por extranjeros en los últimos siete años se originaron a partir de reinversión de utilidades o aportes de capital.
Y el canciller Héctor Timerman formuló duras críticas contra los fondos buitre, las calificadoras de riesgo y los paraísos fiscales.

