El Concejo vuelve a decidir sobre el subte
El proyecto del Ejecutivo ingresó ayer al cuerpo y tomará estado parlamentario el próximo jueves.
Como ya ocurrió en 2008 con un fallido intento anterior del intendente Daniel Giacomino, es ahora el Concejo Deliberante de Córdoba quien tiene nuevamente la llave para decidir si se avanza en la posiblidad de que la ciudad cuente con un servicio de transporte subterráneo. Ayer el intendente remitió al cuerpo el convenio que el mes pasado firmó con la Secretaría de Transporte de la Nación, a partir de un acuerdo previo celebrado entre el Gobierno nacional y la República China, para que empresas de ese país desarrollen y financien la construcción de un subte en Córdoba.El Concejo debe autorizar el uso del suelo, para que pueda empezar a perfilarse el anteproyecto de la obra. Hace dos años, llegó al cuerpo una iniciativa similar –no estaba involucrado el Estado chino, sino la empresa francesa Alstom–, pero no fue tratado.En esta nueva oportunidad habría algo más de predisposición entre los ediles a analizar el tema, pero la atomización del Concejo abre interrogantes sobre la suerte del proyecto.Para aprobarlo hace falta una mayoría de dos tercios (21 votos), en doble lectura, pero el oficialismo tiene sólo cinco ediles. De hecho, si las bancadas del Frente Cívico y Frente Progresista no avalan la iniciativa, no habría forma de lograr la mayoría agravada. Esos dos bloques son los más reacios a acompañar la apuesta del Ejecutivo.El nuevo proyecto tomará estado parlamentario en la sesión ordinaria del próximo jueves 18, pero su tratamiento específico se realizaría durante el período de extraordinarias. De todos modos, esa agenda asoma también como bastante cargada, con temas de mucho peso específico, como el presupuesto 2011, la ordenanza tarifaria, la cuenta del ejercicio 2009, y la constitución del FOP (Fondo de Obras Públicas).El expediente que llegó al Concejo aporta pocos elementos nuevos respecto de lo que ya se conocía sobre el subte.Se prevé una demanda de 200 mil viajes por cada día hábil (hoy el transporte urbano en su conjunto corta alrededor de 500 mil boletos), lo que implicaría unos 60 millones de usuarios por año. Según ese cálculo, harían falta unos 90 coches.También se confirma una traza total de 18,64 kilómetros, repartidos en cuatro ramales: Línea A: 10,14 kilómetros, desde el CPC Colón hasta avenida Patria y Estación Mitre, con 13 estaciones. Línea B: 3,73 kilómetros, desde la Estación Belgrano y Ciudad Universitaria, con siete estaciones. Línea B1: 2,72 kilómetros, entre plazas Vélez Sársfield y Las Flores, con cinco estaciones. Línea C: 2,05 kilómetros entre avenida Maipú y Plaza España, con cuatro estaciones. El Ejecutivo ratifica que la obra sería realizada por la empresa China Railways, con financiamiento del Eximbank de ese mismo país por el 85 por ciento de la inversión. El 15 por ciento restante sería aportado por la Nación, que a su vez asumiría el repago de la totalidad de los gastos. La financiación sería a 15 años, con un plazo de gracia de 36 meses y una tasa de interés del 8,5 por ciento.La confirmación de que la ciudad no deberá erogar dinero, ni asumir responsabilidad civil, son dos de los reaseguros que reclaman los concejales. El costo total del subte sería de 1.250 millones de pesos, de los cuales 1.050 millones se irían en la obra de infraestructura, y los 200 millones restantes, en la compra del material rodante.La carpeta remitida al Concejo adjunta informes técnicos de las áreas de Transporte y Medio Ambiente, entre otras, además de un dictamen de la Asesoría Letrada. En todos los casos se da luz verde al proyecto con una batería de argumentos obvios respecto de las ventajas que supone el subte frente a otros medios de transporte. Casi no hay referencias sobre el impacto en la ciudad de una obra civil que supone escarbar en el subsuelo céntrico a lo largo de 18 kilómetros.

