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Dos versiones sobre lo barato, ágil y efectivo

Aseguró que el año próximo será mejor que este. La Provincia tendrá recursos para obras. Defendió la tasa vial y cuestionó al Gobierno nacional. Javier Cámara.

09 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Dos versiones sobre lo barato, ágil y efectivo

¿H ay alguna relación entre el presupuesto que se le otorga al Poder Legislativo provincial, la calidad parlamentaria y la vida de los ciudadanos? Allá por el año 2000, el por entonces flamante gobernador José Manuel de la Sota, quien le acababa de ganar la elección provincial al radical Ramón Bautista Mestre, convenció a una importante mayoría de los cordobeses de que sí había una relación. Y que si se achicaba el Poder Legislativo (de bicameral a unicameral) se bajaría el "costo de la política"; y que con el ahorro se podrían implementar políticas que mejorarían la calidad de vida de los cordobeses.La mayoría de los ciudadanos compraron el argumento del gobernador, y la Legislatura se hizo unicameral. Se bajó el costo de la política. Y, como hoy señalan los legisladores de la tercera gestión de aquel mismo gobernador, el Parlamento cordobés es "barato, ágil y efectivo". Tienen razón. Tan efectivo es que, desde entonces, nunca el Poder Legislativo osó modificar sustancialmente un proyecto de ley enviado por el Ejecutivo. Nunca, jamás, demoró la aprobación de una ley, aprobó una interpelación que le significara un problema al Ejecutivo o permitió avanzar en un pedido de juicio político que comprometiera a un funcionario.También tiene razón el oficialismo en cuanto a la agilidad y a que efectivamente este ahorro puede influir en la vida de los ciudadanos. Quedó demostrado el 8 de agosto, cuando el propio De la Sota llevó a la Legislatura el proyecto de ley que difirió los aumentos a los jubilados estatales. Gracias a la potestad del oficialismo de aprobar sobre tablas (sin la exigencia de los dos tercios, como ocurre en casi todos los parlamentos del mundo) proyectos que ni siquiera han pasado por una comisión (o que no han sido leídos por los propios legisladores), se lo aprobaron con agilidad. Lo barato, a los jubilados cordobeses, les terminó saliendo caro.