Distancia política, relación institucional
“Con los K nunca se sabe” es una frase que Juan Schiaretti acuñó en la intimidad, cada vez que se veía sorprendido por alguna movida del kirchnerismo. Julián Cañas.
"Con los K nunca se sabe" es una frase que Juan Schiaretti acuñó en la intimidad, cada vez que se veía sorprendido por alguna movida del kirchnerismo. Sus íntimos dicen que José Manuel de la Sota llegó a la misma conclusión: no es fácil entender el modo confrontativo de construcción de poder que ejercitan desde la Casa Rosada. En especial desde que la presidenta Cristina Fernández perdió a Néstor Kirchner, su esposo y principal sostén político. Pero, ahora, el flamante gobernador electo dice tener una guía para afrontar la relación con la jefa del Estado, al menos hasta las elecciones presidenciales y luego en el ejercicio del poder, si Cristina es reelegida en octubre. Schiaretti ensayó una estrategia que le dio frutos, según la mayoría de las encuestas: distanciamiento político y acercamiento institucional con el Gobierno nacional. Ése parece será el rumbo que seguirá De la Sota en su vinculación con la Casa Rosada. En los trazos gruesos de su discurso del domingo por la noche, con distintas palabras, el mandatario electo anticipó que aplicará la misma receta de su antecesor: no se pasará a las filas del kirchnerismo, pero está dispuesto a dialogar y acordar temas de gestión.Pero, se sabe, los K siempre mezclan las cuestiones políticos con la gestión. Hoy, la cúpula del PJ cordobés dará a conocer cuál será su postura para las internas obligatorias y simultáneas del próximo domingo. Será una decisión política, en los umbrales de resoluciones que pueden afectar al próximo Gobierno provincial.La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) adeuda 563 millones de pesos a la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Por otro lado, el Ministerio de Planificación Federal tiene pagos pendientes con la provincia por otros casi 500 millones de pesos, en concepto de obra pública y planes de viviendas.Estas diferencias deberán ser resueltas por Schiaretti de aquí a diciembre, cuando venza su mandato. Pero el déficit de la Caja, que el año próximo será de 1.500 millones de pesos, es una espada de Damocles que pende sobre el próximo gobernador.Más allá de las expresiones en campaña sobre la solvencia financiera de Córdoba, la realidad es que las arcas provinciales no soportan mucho tiempo más el faltante de mil millones de pesos que le adeuda la NaciónDe la Sota no cometerá el atrevimiento que tuvo el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, de lanzar su precandidatura presidencial el día después de ser reelegido. No porque le falten ganas, sino porque sabe que su gestión dependerá de la "caja" nacional.De todos modos, el gobernador electo dará hoy una señal de independencia al anunciar que el PJ cordobés mantendrá su lista de diputados nacionales, probablemente sin postulante presidencial. Un gesto que no caerá bien a los K.

