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Dirigentes con horizontes distintos

Las diferencias entre Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota por la estrategia electoral en la Capital no se basan en una cuestión de nombres, sino de horizontes. Julián Cañas.

13 de mayo de 2011 a las 12:01 a. m.
Dirigentes con horizontes distintos

Las diferencias entre Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota por la estrategia electoral en la Capital no se basan en una cuestión de nombres, sino de horizontes. El gobernador piensa en su futuro dentro del peronismo. Su antecesor tiene una meta más inmediata: los comicios del 7 de agosto. Schiaretti quedó consagrado como presidente del peronismo cordobés en la interna del 3 de abril. No puede ir por su reelección como gobernador, por un impedimento constitucional, pero no se retirará de la política. Aspira a retornar al poder en Córdoba, dentro de cuatro años.Con esa ambición, no renuncia a conducir el PJ de la ciudad de Córdoba, un territorio que alguna vez De la Sota manejó a su voluntad.En ese contexto, Schiaretti se niega de manera rotunda a entregar la candidatura a intendente a un dirigente que no sea de su confianza. Menos a Olga Riutort, a quien considera una traidora, cuando en las elecciones de 2007 fue candidata a intendenta por fuera del PJ y puso en riesgo su triunfo en los comicios para gobernador.Por su parte, De la Sota tiene una mirada más corta, por sus urgencias inmediatas. La Capital es el territorio más adverso para su candidatura a gobernador y necesita de un peronismo unido, para no otorgar más ventaja a sus rivales.Sin entrar en consideraciones personales, el ex gobernador piensa que Héctor Campana hoy no puede aglutinar a todo el PJ capitalino.Según sus encuestas, Riutort es la que mejor mide y la que garantiza mayor contención a la militancia peronista, ante el riesgo de que una porción se pase al juecismo.Quienes dialogan seguido con él, afirman que De la Sota está convencido de que el próximo intendente de Córdoba será el radical Ramón Mestre. Ésa no es su mayor preocupación. Lo inquieta que otra interna pueda volver a agitar las aguas en el peronismo. Su estrategia inmediata es evitar la interna. Schiaretti tiene una mirada más allá del horizonte del 7 de agosto. Allí están fundadas hoy sus diferencias.