Debate muy caliente en una larga noche
Anoche, Diputados se apuraba a reformar el Consejo de la Magistratura. Hoy intentará limitar cautelares y crear cámaras de Casación.
Buenos Aires. El kirchnerismo se aprestaba a aprobar esta madrugada el proyecto de ley que reformula el Consejo de la Magistratura, el órgano que selecciona y suspende a los jueces federales. La norma establece la elección por voto popular de los consejeros no políticos (abogados, jueces y académicos, que irán en las listas junto a legisladores nacionales en las primarias y en octubre), lleva de 13 a 19 la cantidad de integrantes y reduce la mayoría de votos necesarios para enjuiciar a un juez: hará falta sólo la mitad más uno y no más dos tercios - La sesión en vivo
Al cierre de esta edición, el kirchnerismo apostaba a votar lo más tarde posible para alargar la diferencia de sufragios con la oposición (especulando con la deserción de algunos) y, de paso, esperar a que se diluyera la masiva protesta frente al Congreso. Necesitaba al menos 129 votos, a los que el oficialismo sólo podía llegaba con lo justo y con la ayuda de aliados que se mostraban reticentes. Estaba decidido que el titular del cuerpo, Julián Domínguez, haría uso de su derecho a votar para garantizar el resultado (ver galería de imágenes). El oficialismo consiguió poco después del mediodía el cuórum con 132 diputados, tres más que los exigidos, lo que motivó aplausos y cánticos entre las filas K y sus aliados. Ayudaron tres legisladores del Movimiento Popular Neuquino, siete del Frente Cívico santiagueño, dos peronistas pampeanos, cuatro de Nuevo Encuentro y los monobloques de Mariana Veaute (ex UCR catamarqueña), del salteño Alfredo Olmedo y de sus comprovincianos Walter Wayar y Cristina Fiore. El oficialismo tuvo 5 bajas: el riojano Jorge Yoma, los sindicalistas Facundo Moyano y Omar Plaini, la bonaerense Mabel Muller y la esposa del gobernador santacruceño, Blanca de Peralta. Al menos el salteño Olmedo tenía decidido al cierre de esta edición votar en contra de los tres proyectos. Los otros dos son la regulación de las cautelares contra el Estado y la creación de tres cámaras de Casación (civil y comercial, laboral y contencioso administrativo). La también salteña Fiore le dio algo de paz al kirchnerismo cuando dijo que votaría a favor pese a no estar de acuerdo con que se le ponga una camiseta política partidaria a los magistrados. Pero la catamarqueña Veaute no había dado indicios. El debate se inició bien caliente con acusaciones entre Elisa Carrió y la kirchnerista Diana Conti. "Queramos a nuestro pueblo y démosle todas las posibilidades de votar lo que legítimamente se merecen", dijo Conti, y recordó que quien destituye a un juez es el Jurado de Enjuiciamiento, donde se necesitarán dos tercios de los votos. La aclaración no convenció a la oposición ya que el proyecto prevé que el Consejo podrá, por la mitad más uno de los votos, suspender a un magistrado y pedir su destitución. Este argumento fue el más usado por el arco no K, que sostiene que el partido que gane las elecciones tendrá el 70 por ciento del Consejo y podrá tener bajo amenaza a los jueces independientes. El cordobés Oscar Aguad enardeció a los kirchneristas. "Es inconstitucional ponerle a los jueces una camiseta partidaria, eso es la inmoralidad política más grande que se haya ejecutado en este país", dijo. "Es falso que no tengan participación política", dijo el kirchnerista Carlos "Cuto" Moreno, consejero de la Magistratura, sobre sus colegas.Por el FAP, Margarita Stolbizer, les refregó a los oficialistas haber dado marcha atrás con la quita de poder de administración de la Corte. "La demonizada corporación judicial pasa ahora a ser un socio amable", comentó. Como para toda la oposición, Stolbizer marcó que "esta reforma va a aumentar la dependencia de los jueces porque deberán someterse a los partidos, conseguir avales para ser candidatos y hasta financiamiento". El peronista disidente Gustavo Ferrari aseguró: "Se busca someter al garante de la independencia y la igualdad al designio del Ejecutivo, se busca controlar al controlante"."En los '90 eran más toscos, intentaban avanzar y, si no podían reformar la ley y construir un andamiaje jurídico, usaban la servilleta", dijo el cordobés Mario Negri, equiparando así el accionar del oficialismo actual con el menemismo.
La Unicameral, preocupada
Rechazo. La Legislatura de la Provincia de Córdoba aprobó ayer un proyecto de declaración que expresa preocupación por la reforma judicial.
Consenso. El proyecto cosechó la adhesión de los bloques Unión por Córdoba, Frente Cívico y Unión Cívica Radical.
Autores. La iniciativa fue presentada por los legisladores de extracción gremial José Pihen, Adrián Brito y Adela Ponte, preocupados por al menos dos eventuales consecuencias de la reforma.
Argumentos. Señalaron que en su versión original, el proyecto faculta al Poder Ejecutivo nacional a solicitar el dictado de una cautelar ante un conflicto laboral en los servicios públicos sin escuchar antes a las partes. A juicio de los legisladores esto podría afectar el derecho de huelga. Además, dijeron que la creación de nuevas Cámaras de Casación podrían afectar causas iniciadas por trabajadores activos y jubilados para reclamar haberes.
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