Cuarta votación del año sin sobresaltos
Hubo retrasos en el comienzo de los comicios en algunas mesas. La lluvia desalentó la participación a primera hora de la mañana, pero se normalizó la afluencia a la siesta.
Con algunos retrasos por la ausencia de autoridades de mesa, los cordobeses votaron ayer con normalidad en una jornada gris y lluviosa que desalentó a varios para sufragar a primera hora. Las demoras en el inicio de los comicios presidenciales, encontraron a la gente ya acostumbrada a la situación luego de un año en el que, al menos en Capital, hubo que ir a las urnas cuatro veces. Ricardo (53) y Marcelo (19) Herrera son padre e hijo y votaron juntos, en la escuela Juan Zorrilla de San Martín (Cerro de Las Rosas). "Es lindo votar, empecé en un año con muchas elecciones", dijo el joven entre risas.Por su parte, Gregorio Brochero (82) y su esposa, Hilda Palacio (78), quienes tuvieron una corta espera en el colegio Nuestra Madre de las Mercedes (Alta Córdoba), decidieron volver a cumplir su obligación cívica en los albores de sus 61 años de casados."Esta vez, me quiero dar el gusto de votar a quien elijo. Desde los 60 no voté más hasta ahora, que me pareció importante", dijo Gregorio al salir del establecimiento.Pero, a quienes nada los desalentó a la hora de ir a votar fueron Luis Frandzl (84) y su mujer Marina (80), que participaron en cada uno de los llamados electorales y aseguran que lo seguirán haciendo. Ellos no tienen la obligación legal de votar, pero sí la "moral", afirman. "Es muy importante seguir participando, por los que vienen", explicó la mujer y comentó que tienen dos hijas, tres nietas y dos bisnietos.Debido a una discapacidad motriz que padece Luis, utilizaron el cuarto oscuro accesible de la escuela Comodoro Roberto Echegoyen (en barrio Ejército argentino).En esta elección se pudo implementar esta iniciativa que se vio frustrada en las primarias. Así, cada establecimiento dispuso la mesa más cercana al ingreso, para facilitar la accesibilidad.Además, en cada cuarto oscuro accesible se montó sobre la pared un panel flexible con bolsillos transparentes, donde estaban las boletas, que llevaban en relieve los números asignados a cada una de ellas para no videntes.Francisco Gatica (68), sufre de una discapacidad motriz y fue entrevistado en las primarias, entonces debió ser asistido por un acompañante. Ayer pudo hacerlo solo. "Todos somos ciudadanos y tenemos el mismo derecho a elegir en idénticas condiciones", ponderó el hombre.Por su parte, Verónica Ferrero, presidenta de la mesa 1057 del Instituto Inmaculada Concepción (Bajo Galán), a cargo de la mesa accesible, destacó que no le resultó difícil explicar a los votantes el sistema, aunque no recibió el instructivo correspondiente para este tipo de mesas especiales. La tercera es la vencida. La mayoría de las autoridades de mesa cumplieron su segunda actuación, ya que fueron comprometidas para las elecciones del pasado 14 de agosto y para las presidenciales simultáneamente. Sin embargo, hubo algunas excepciones, como las de Valeria Fermanelli (40) y Ana Ferla, quienes también cumplieron con la misma obligación para las elecciones municipales del 18 de septiembre último. "Es la tercera vez que me toca ser autoridad de mesa, espero que esta vez nos abonen lo que corresponde porque en las elecciones municipales todavía estamos esperando y no se respeta el cronograma de pagos. Yo cumplo con mis obligaciones, ellos no", se lamentó, al igual que su compañera. Boleta única, la preferida. La mayoría de los consultados, en la recorrida de La Voz del Interior por las escuelas se pronunció a favor de la boleta única sobre la clásica, que se volvió a utilizar ayer. Karina Guzmán (30), mientras hacía la fila para votar, expuso su posición a favor del sistema utilizado en Córdoba y Santa Fe para elegir autoridades provinciales. "La verdad es que yo prefiero la boleta única, me parece más justa y transparente", advirtió.Tal fue el caso del matrimonio de Mario Baldi (50) y Susana Kaloustian (45), que concurrieron a votar al Corazón de María (Alta Córdoba), con su hijo Matías (12). "La boleta única es mucho mejor porque es más rápida y más segura. No desaparecen o faltan boletas", opinó Mario. DNI a estrenar. Debido a la extensión en el horario de atención del Registro Civil municipal, Norma Ferreyra (56) pudo retirar su documento para sufragar. "Hace un año lo estaba esperando y lo tuve que volver a tramitar, por suerte hoy estaba y ahora voy a poder votar. Me perdí todas las otras elecciones, una lástima", confesó.

