Cristina, sobre las denuncias por violación a la veda electoral: No tengo miedo
Reveló que dudó de participar de un acto en La Matanza. “Voy a seguir porque tengo mucho coraje”, enfatizó.
La presidenta Cristina Fernández reveló este sábado que dudó de participar de un acto partidario en La Matanza con miras a las elecciones del domingo 11, por la denuncia judicial contra ella por presunta violación a la ley electoral, pero aseguró que continuará apoyando a sus candidatos porque tiene "mucho coraje".
"Será conveniente que venga esta mañana, me pregunté, no vaya a hacer que mañana me denuncien por venir apoyar a los candidatos del Frente para la Victoria. La verdad que dudé, pero como no tengo miedo voy a seguir porque tengo mucho coraje", enfatizó la jefa de Estado, luego de que el fiscal Jorge Di Lello impulsó ayer una investigación para determinar si violó la veda electoral.
Modelo. Cristina llamó nuevamente a "seguir profundizando" el modelo kirchnerista y minimizó la inflación al remarcar que "no tiene lógica que los aumentos" salariales que se efectivizaron en los últimos años se los consuma el aumento de precios.
Además, volvió a insistir con su proyecto de reforma judicial para "democratizar en serio la justicia en la República Argentina" y aseguró que "pese a quien le pese", ella seguirá "aguantando".
Desde La Matanza, el mayor distrito del Gran Buenos Aires, Fernández de Kirchner hizo una fuerte defensa del modelo económico implementado desde 2003 cuando su marido Néstor Kirchner llegó a la Presidencia.
En tal sentido, subrayó que la gente que antes hacía compras en un shopping del barrio porteño de Palermo, ahora "compran afuera", porque "pueden salir al exterior".
"Afortunadamente, tienen la suerte, después de 10 años, de conocer el exterior", aseveró Fernández comparando que en un shopping ubicado en el partido bonaerense de La Matanza tiene el record de ventas, superando a los situados en la Capital Federal.
Luego, contó que se emocionó al enterarse días atrás por directivos de la compañía Procter & Gamble que en pañales descartables en Argentina "se consume lo mismo que la clase media norteamericana".
"Nadie quiere vivir de arriba, a qué padre o madre no le gusta ir a un negocio con el hijo de la mano a probarle un pantaloncito, una zapatilla o un guardapolvo", expresó.
Fernández de Kirchner puntualizó que ahora hay ciudadanos que "antes de 2003 no eran nada" y ahora son "empresarios pymes o grandes".
Salarios. Tras destacar los incrementos de haberes durante los últimos diez años, comentó: "Dicen que los aumentos salariales se los lleva la inflación pero díganme cómo hace la gente para hacer viajes, comprar autos, casas, salir al exterior, no te dan los números. No tiene lógica que los aumentos te los lleven la inflación".
Recordó que su fallecido esposo Kirchner "tenía espaldas grandes", por lo cual declaró: "Las mías son más chicas, pero yo creo que van a aguantar, le pese a quien le pese".
En su llamado a "la profundización" del modelo, recalcó que el Frente para la Victoria "entregó la vida de su mejor dirigente (por su marido) para que haya una Nación mejor".
Al finalizar su discurso destacó a los candidatos a diputados por el kirchnerismo y apuntó que la mejora de un país "no se hace con otro proyecto político, se hace con este, con Martín (Insaurralde), con Juliana (Di Tullio) que van atener el orgullo de sentarse en bancas del Frente para la Victoria".
De inmediato dejó en claro que los avances del "modelo" deben continuar, pero no se logran "con proyectos antagónicos".

