Cristina rechazó "imposición" del Congreso
Por cadena nacional, la Presidenta dijo que "lo más probable" es "que no haya presupuesto". Responsabilizó a la oposición. Anunció que los países acreedores del Club de París aceptaron negociar la deuda argentina sin intervención del FMI.
Buenos Aires. En lo que fue su primera intervención pública de importancia tras la muerte de Néstor Kirchner, la presidenta Cristina Fernández anunció anoche que el Club de París accedió a negociar con la Argentina, sin intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), un mecanismo para que el país salde la deuda de 6.700 millones de dólares que se mantienen en default con ese club de naciones ricas desde 2001. Pero la Presidenta también aprovechó para ratificar una posición de dureza en la discusión del presupuesto nacional 2011, en momentos en que sobrevuelan acusaciones de la oposición sobre presuntos intentos de sobornos a legisladores.Fernández admitió que "lo más probable es que no tengamos presupuesto este año o bien quieran imponernos por primera vez en la historia el presupuesto de la oposición".En realidad, según la Constitución, quien aprueba el presupuesto, con atribuciones para introducir cambios a la propuesta del Ejecutivo, es el Congreso. Lo que sucede es que en esta coyuntura la oposición tiene número suficiente para intentar esos cambios. Prórroga. "No voy a polemizar, no me voy a enojar", acotó, ya que, dijo, "el sistema jurídico vigente cuenta con todos los instrumentos, dentro del marco de la ley y la Constitución". Se refería a la posibilidad legal de prorrogar el presupuesto vigente, tal como establece el artículo 27 de la ley de Administración Financiera."Soy la primera presidenta que gobierna la Argentina desde 1983 sin facultades administrativas delegadas. Tal vez sea la primera que gobierne sin presupuesto, otros lo hicieron pero no porque no se los aprobara el Parlamento", indicó. Sin artículo IV. En cuanto al Club de París, la deuda argentina se fue contrayendo de Estado a Estado a lo largo de los años y por lo general eran créditos oficiales que estos países les daban a sus propias empresas para que emprendieran proyectos de infraestructura en países como Argentina. Por eso son deudas no documentadas en bonos y por eso la Presidenta remarcó que en la negociación no intervendrán bancos ni se pagarán comisiones. El criterio del Club de París los deudores deben aceptar las normas de control del Fondo Monetario Internacional, como modo de confiar en la capacidad de pago que invoca el deudor. Esto es el famoso artículo IV de los estatutos del Fondo, por el que el FMI puede revisar las cuentas públicas de sus socios y que Argentina rechaza desde que, en 2005, Néstor Kirchner canceló con reservas del Banco Central los 9.500 millones de dólares adeudados al Fondo.En 2008 Cristina Fernández y Amado Boudou ya habían anunciado el pago al Club, que por entonces éste no aceptaba sin que interviniera el FMI. La crisis financiera dio por tierra con ese plan, que ahora se revitaliza. El encargado de la negociación será Boudou.

