Cristina frenó la sanción de la ley de las prepagas
Se iba a discutir hoy, pero la Presidenta no aceptó que la oposición tratara antes Acceso a la Información y Ganancias.
Buenos Aires. Los pasos formales ya estaban dados y Diputados se aprestaba a aprobar hoy, luego de cuatro años, una ley para regular la medicina prepaga. Pero las desavenencias entre la oposición y el oficialismo llevaron a que fuera la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner la que diera la orden al Frente para la Victoria y sus aliados de hacer caer la sesión. De hecho, el titular del cuerpo, Eduardo Fellner, ni siquiera la convocó. A pesar de que ayer el radicalismo, la izquierda y el kirchnerismo votaron unidos y lograron que la Comisión de Salud y Acción Social emitiera el dictamen necesario para aprobar hoy la ley de Medicina Prepaga, las negociaciones posteriores entre las cúpulas de cada bancada se estancaron. La oposición más dura, encabezada por el radicalismo, exigió que en la sesión se tratase primero un proyecto que el Gobierno resiste: la ley de Acceso a la Información Pública, que está pendiente desde el año pasado. Además, los anti-K agregaron al temario la nueva norma contra el lavado de dinero (mandada por la Presidenta y consensuada), el proyecto opositor que apunta a regula la publicidad oficial en plena campaña electoral, otro para elevar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias (que ya tuvo inconvenientes) y, para el final, la regulación a las prepagas. Ante esto, el kirchnerismo ni siquiera convocó a la sesión. De esta manera, el plenario quedaría postergado en principio hasta la semana próxima, aunque el oficialismo podría solicitar una sesión especial para incluir en el temario este proyecto junto a la iniciativa que tipifica el lavado de activos como delito, que cuenta con despacho de dos comisiones.El proyecto de Medicina Prepaga fue aprobado en 2008 por Diputados y dos años después, en noviembre de 2010, el Senado le hizo cambios que ayer fueron aceptados por la Comisión de Salud de la Cámara Baja. Pero la norma es muy resistida por las empresas de medicina prepagas, que aseguran que los cambios terminarán por quebrar el sistema. Como contrapartida, ayer el líder de la CGT, Hugo Moyano, apoyó el proyecto, al igual que la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores. La norma establece que las empresas no podrán fijar períodos de carencia ni tomar la edad como criterio de rechazo de admisión. A los mayores de 65 años con al menos diez años de antigüedad en la cobertura, no les podrán aumentar la cuota. A excepción de los diputados del PRO de Mauricio Macri, todos los bloques apoyaron el dictamen ya aprobado por el Senado. Es decir, que a más tardar la semana próxima el proyecto será ley.
El dictamen consensuado que alarma a las empresas
Valor de las cuotas. El proyecto establece que, a partir de los 65 años, a los aportantes que tengan 10 años de aportes, las prepagas no podrán aumentarles las cuotas.Carencias. No puede haber "plazos extensos irrazonables de carencia". Hoy las prepagas exigen determinada cantidad de pagos para que el afiliado pueda hacer uso efectivo del servicio.Preexistencias. El proyecto también establece que las prepagas no pueden rechazar a posibles socios a causa de las enfermedades que padecen. Capital. Obliga a las prepagas a mantener el 50 por ciento de su capital en una "reserva técnica" que garantice las prestaciones, y el otro cincuenta por ciento en instrumentos financieros.Traspasos desde obras sociales. A pesar de que la CGT exigía una cláusula que limitara los traspasos a las prepagas por parte de afiliados a obras sociales sindicales, el dictamen de Diputados no incluye ningún artículo en ese sentido.

