Cristina decidió desprenderse de Schiavi
Dos semanas después del accidente, pidió la renuncia del secretario de Transporte. Designó a Ramos, un intendente K ligado a Agustín Rossi.
Buenos Aires . La tragedia ferroviaria de Once tuvo ayer su primer efecto político concreto. A dos semanas del hecho, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, renunció al cargo por pedido de la Presidenta. En su lugar, Cristina Fernández designó a un kirchnerista de la primera hora, Alejandro Ariel Ramos, intendente de la ciudad santafesina Granadero Baigorria. Schiavi presentó su renuncia "por estrictas razones de salud" en una carta a la Presidenta, aunque sin firmarla, después que la noche del lunes le comunicara la decisión de la jefa del Estado el ministro de Planificación, Julio De Vido, según fuentes de la Casa Rosada.El ahora ex secretario recibió la noticia en su convalecencia de una operación cardiovascular a la que fue sometido el 29 de febrero, una semana después de la tercera más grave tragedia ferroviaria en la historia del país, que causó la muerte de 51 personas y heridas a otras 700.Políticamente había quedado golpeado por el hecho y por sus declaraciones periodísticas posteriores, en las que buscó minimizar el hecho al afirmar que la tragedia habría sido menor si ocurría un día antes (el 21 fue feriado) y atribuir la magnitud a la costumbre de los pasajeros de correrse en forma masiva hacia los primeros vagones.La explicación singular recibió las críticas de oficialistas y opositores, a tal punto que la presidenta de Madres, Hebe de Bonafini, llegó a calificar de "pelotudo" a Schiavi, un funcionario de pasado peronista, después estrecho colaborador de Mauricio Macri (fue jefe de su campaña electoral en 2003), hasta que fue convocado por Néstor Kirchner en 2005 y en julio de 2009 llegó a Transporte, en lugar de Ricardo Jaime, desplazado por las denuncias judiciales por presunta corrupción.Además del pedido de renuncia, Schiavi recibió el lunes otra mala noticia, cuando el juez federal que investiga la tragedia, Claudio Bonadío, le prohibió la salida del país, al igual que a los hermanos Cirigliano, el grupo concesionario del ex ramal Sarmiento; y a directivos de la Cnrt (Comisión Nacional de Regulación del Transporte).La prohibición también alcanzó al subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna, sindicalista de La Fraternidad, cuestionado por la tragedia como por su supuesta responsabilidad política en el asesinato del militante de izquierda Mariano Ferreyra, en octubre de 2010.La continuidad de Luna dependerá de la decisión que tome el nuevo secretario de Transporte, dijeron ayer a este diario fuentes de Planificación. También la de los otros dos subsecretarios del área y del director de la Administración de Aviación Civil. La historia. En su carta de renuncia, Schiavi dijo que su llegada a Transporte tuvo como objetivo "empezar a cambiar la historia ferroviaria en nuestro país"; reivindicó su condición de peronista y pretendió quitarle connotación política a su renuncia: lo hizo por "estrictas razones de salud". La carta de renuncia se difundió pasado el mediodía de ayer, después que la designación de Ramos en lugar de Schiavi fue comunicada a la prensa por el secretario de Información Pública, Alfredo Scoccimarro. El desplazamiento de Schiavi tuvo todos los ribetes propios del kirchnerismo en estos casos. No sucedió inmediatamente después del hecho desencadenante y ocurrió de manera similar: fueron despedidos o tuvieron que dimitir por pedido presidencial.El designado secretario de Transporte es un abogado de 36 años, reelegido en 2011 intendente de Granadero Baigorria por 70 por ciento de los votos y alineado con el sector kirchnerista santafesino que lidera el jefe del bloque de diputados nacionales oficialistas, Agustín Rossi, a quien se había mencionado para ese cargo.
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