Con escenario prestado
Con la inestimable colaboración de Gustavo Irico, decano de la Facultad de Medina, el gobernador José Manuel de la Sota tuvo ayer a su disposición un escenario propicio para darle continuidad a su estrategia política: cargar contra el kirchnerismo. Julián Cañas.
El fastidio inocultable de la rectora Carolina Scotto también fue toda una señal política: a la máxima autoridad de la Casa de Trejo –quien no disimula su sintonía con el Gobierno nacional– no le agradó que un exaliado suyo en el ámbito universitario como Irico, le cediera al gobernador un espacio en la misma universidad para que desgranara sus cuestionamientos hacia la Casa Rosada.
De la Sota ya mostró sus cartas de cara al año electoral que viene. Juan Schiaretti encabezará la boleta del PJ. Y su estrategia será cuestionar la gestión de Cristina Fernández, alentado por las encuestas que indican que, al menos en Córdoba, la imagen positiva de la Presidenta cae en picada.
Con los principales partidos de la oposición (Frente Cívico y radicalismo) sin capacidad para articular una alianza y también críticos del Kirchnerismo, De la Sota está convencido de que tiene argumentos para sacar ventaja en esta carrera de ver quién es más anti-K.
En tanto, el propio kirchnerismo trata de consolidar una estructura propia. Scotto es una alternativa para seducir a los sectores progresistas, pero la rectora aún no oficializó si saltará a la arena política. Sus allegados dicen que el desafío la tienta. Ayer dio señales de que, al menos, está en la otra vereda del delasotismo.

