Las complicaciones de la oposición cordobesa
Faltan 11 meses para las elecciones legislativas, previstas por ley para el último domingo de octubre del año próximo. Parece un siglo para un escenario político. Aunque aún no hay candidatos oficializados, comienzan a asomar las estrategias electorales de los partidos. Julián Cañas.
En política se repite –a veces con argumentos flacos– que en campañas electorales el rol más cómodo es el de opositor, porque no tiene responsabilidad de gestión. No es lo que parece para los principales partidos cordobeses que aspiran a estar en el poder en 2015, de cara a las elecciones legislativas del año próximo. El Frente Cívico y el radicalismo hoy no tienen candidatos cantados. Además, el delasotismo le sacó una ventaja estratégica: plantarse como opositor a los K, en una campaña en la cual estará en debate el fortalecimiento o no del poder del Gobierno nacional.Faltan 11 meses para las elecciones legislativas, previstas por ley para el último domingo de octubre del año próximo. Parece un siglo para un escenario político. Aunque aún no hay candidatos oficializados, comienzan a asomar las estrategias electorales de los partidos. El gobernador José Manuel de la Sota ya está en campaña, con un estudiado libreto que no tendrá sorpresas, de aquí a las urnas: cuestionar a la Nación. A esta prédica se sumó el exgobernador y casi seguro cabeza de lista del PJ, Juan Schiaretti, quien rompió el silencio con el mismo argumento: Córdoba es asfixiada por el kirchnerismo. En política, suele ser una fórmula exitosa mostrarse como víctima de un poder superior, en este caso, la Nación.Este contexto provincial, hegemonizado por la pulseada entre la Casa Rosada y el Centro Cívico, es un escenario incómodo para la oposición. Tanto juecistas como radicales también se muestran en la vereda de enfrente al kirchnerismo. Pero con la dificultad de que ese rol de opositor es bien usufructuado por el delasotismo.Luis Juez –referente del Frente Cívico– dice que su fuerza se opone a la re-reelección de Cristina. Pero remarca que su rival es De la Sota y que seguirá "contándole las costillas" al gobernador. La denuncia por el alquiler de un jet privado va en línea con ese plan. "De la Sota gobierna aumentando impuestos y por eso pagará costos", dice confiado Juez, quien aún no tiene un candidato para encabezar su lista. Entre los radicales, las internas también juegan. El intendente Ramón Mestre –máximo referente del partido– le cerró las puertas a una eventual alianza con el juecismo. Ahora busca un candidato para liderar la lista 3. Descartó a Oscar Aguad, lo cual le puede traer divisiones. Trata de ungir a un candidato "joven" para alimentar la "renovación" de su partido. Un intento que puede ser peligroso, porque la UCR tiene la obligación de conseguir una buena cosecha de votos para ubicarse como opción de poder en Córdoba. Los opositores tienen dificultades para posicionarse. Aunque también el PJ debe gobernar en un panorama de sequía financiera.

