Temas del día:

La cara dramática de la puja por 2015

Hace un año, cuando Cristina Kirchner tuvo en sus manos la única lapicera que confeccionó las listas del Frente para la Victoria de todo el país (que encabezó ella), quedó claro cuál era su estrategia 
para mantener el poder en su segundo mandato, impedida cómo está constitucionalmente a acceder a una nueva reelección. Mario Fiore.

07 de julio de 2012 a las 12:01 a. m.
La cara dramática de la puja por 2015

Hace un año, cuando Cristina Kirchner tuvo en sus manos la única lapicera que confeccionó las listas del Frente para la Victoria de todo el país (que encabezó ella), quedó claro cuál era su estrategia para mantener el poder en su segundo mandato, impedida cómo está constitucionalmente a acceder a una nueva reelección. En aquel momento, le puso a Daniel Scioli como vice al ultracristinista Gabriel Mariotto y le copó todas las listas en todos los distritos bonaerenses. Es dable pensar que el ex motonauta debió haberse preparado para los momentos turbulentos que está atravesando por estas horas, sino no se entiende por qué se animó a confesar públicamente que quiere ser candidato presidencial en 2015. Además, luego jugó al fútbol para las fotos con Hugo Moyano y dejó saber que se reúne semanalmente con Alberto Fernández y Roberto Lavagna, todos hombres a los que la Presidenta no puede ni ver. De manera que se puede decir que las cartas ya están echadas. Sin embargo, queda por delante gobernar la principal provincia del país durante tres años y medio.El arma central que tiene Cristina para subordinar a las provincias son los fondos no coparticipables –discrecionales– de los que la gigantesca Buenos Aires es una de las más dependientes. Por eso es imposible imaginar que una guerra sin cuartel de la Casa Rosada contra Scioli no vaya a generar una crisis político-social en cualquier punto de la provincia, que alcance tanto al gobernador como a la Presidenta. Los gremios están en pie de guerra y muchos intendentes aseguran que la conflictividad social y los delitos violentos están aumentando día a día. El contexto económico no aparece como el más propicio para el que el peronismo empiece a dirimir la guerra por la sucesión tres años antes de las elecciones de 2015. De ahí que algunos opositores salieron a señalarle al kirchnerismo que no comprometa la paz social en pos de arruinarle el camino a las presidenciales a Scioli.