Cada vez más lejos
Schiaretti marcó ayer diferencias en dos temas sensibles para los K: los derechos humanos y los medios de comunicación. Julián Cañas.
La relación entre el gobernador Juan Schiaretti y la Nación es cambiante, al ritmo de las oscilaciones del escenario político. El 2 de noviembre pasado, cuando la presidenta Cristina Fernández encabezó un acto en Córdoba, cuatro días después del entierro de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, todo indicaba que el PJ cordobés y el kirchnerismo comenzarían a transitar por la misma vereda. En aquel acto realizado en la planta de Renault, en la primera fila de los invitados se sentó el ex gobernador José Manuel de la Sota, quien llegó a Córdoba en uno de los aviones de la comitiva presidencial. Esto alentó las expectativas de un acuerdo político entre los K y el PJ provincial.Cincuenta días después, Schiaretti alimentó ayer el distanciamiento. Esto había quedado evidenciado con su ausencia en la cumbre del PJ en Olivos, que reconoció a la Presidenta como líder natural del oficialismo.El gobernador atacó en dos cuestiones sensibles para los K: los derechos humanos y los medios de comunicación. Midió sus palabras, pero Schiaretti planteó que son defensores de los derechos humanos sólo en el discurso. También les endilgó no respetar la libertad de prensa.¿Qué sucedió para este cambio tan repentino? Ya se dijo que Schiaretti se molestó cuando desde la Nación le negaron una solución al acuciante problema de viviendas sociales.Pero, también habría una motivación política en esta toma de distancia. A la Casa de las Tejas llegó el dato de que los kirchneristas se inclinarían por un dirigente del espacio progresista para acompañar a Cristina en la fórmula presidencial, un lugar codiciado por Schiaretti. En los pasillos del poder se menciona al diputado Martín Sabbatella como el candidato que podría aportar votos del progresismo, en una eventual segunda vuelta electoral.Como sea, Schiaretti profundizará su estrategia de "aislar" a Córdoba de la pelea por el poder nacional. Está dispuesto a adelantar los comicios locales para julio de 2011. En ese plan, según las encuestas que manejan en la Casa de las Tejas, cuando más lejos esté del kirchnerismo, mejor para suerte electoral el peronismo cordobés.

