Báez habría ocultado la bóveda; lo investigarán en Santa Cruz
Invitó a periodistas a su casa y les mostró una cava. El sitio tiene fuertes similitudes con las fotos de la bóveda que mostró Lanata y que fue desmantelada. Para Carrió, Báez se autoincriminó.
En el lapso de unas pocas horas, el empresario kirchnerista Lázaro Báez abrió ayer a la prensa las puertas de la chacra que posee en las afueras de la ciudad santacruceña de Río Gallegos, para intentar negar que tiene una bóveda en un quincho, tal como reveló el programa Periodismo para Todos ( PPT ), que conduce Jorge Lanata, tras evidenciar vínculos entre ese empresario y el expresidente Néstor Kirchner. Curiosamente, el ensayo de desmentida sobrevino casi 40 días después de que Lanata mencionara en su programa (el 14 de abril) la existencia de ese sitio, presuntamente destinado a almacenar dinero sucio. Además, la movida de Báez se produce sólo un día después de que el mismo periodista revelara en público que, el pasado 15 de abril, el empresario K había desmontado en secreto y a las apuradas la bóveda, para no dejar pruebas. Lanata dijo tener más de 200 fotos que acreditan esa situación y que exhibirá en detalle en la próxima emisión de su ciclo, el domingo.De cara a los periodistas que lo visitaron ayer, Báez volvió a negar que tenga cajas de seguridad en sus domicilios y dio a entender que las fotos que mencionó Lanata eran trucadas. En ese sentido, especuló que lo acusan y persiguen a él pensando que con eso logran "una bala de plata para la presidenta", Cristina Fernández."Se fueron a la mierda", opinó en relación con la revelación de fotos sobre el desarmado de la bóveda. "No tengo nada escondido, en mi declaración personal está todo, yo vivo en Santa Cruz", sostuvo.Lo curioso del caso es que la exhibición que hizo el empresario K de su vivienda, donde incluyó una visita a una coqueta cava, no hizo más que aumentar las sospechas respecto de que ese sitio, con aspecto de haber sido remozado recientemente, es el mismo donde antes estuvo la bóveda en cuestión.Una comparación entre las fotos que alcanzó a difundir Lanata y las que tomaron los periodistas ayer en la residencia de Báez es elocuente al respecto (ver: "No tan diferentes").Frente a esta situación, la diputada Elisa Carrió (Coalición Cívico) salió a asegurar ayer que, con su movida para despegarse de las sospechas, Báez no hizo otra cosa que autoincriminarse.En su defensa, el empresario K alegó que una cava con 400 etiquetas de vino de alta gama, como la que él exhibió, no se arma de un momento para otro.Sin embargo, consultado por este diario, un especialista en montar sitios destinados a gastronomía estimó que instalar una cava de esas características puede demandar entre 5 y 10 días, si hay disponibilidad de recursos para hacerlo. En el caso de Báez, pasó más de un mes desde que la prensa mencionó la existencia de su bóveda, con lo cual dispuso de tiempo más que suficiente para cambiar el aspecto del lugar.Sobre el particular, resultaron reveladores los despachos que emitió la agencia de noticias OPI Santa Cruz. "La impresión es que estaba pintado a nuevo" el sitio, detalló el cronista enviado.Asimismo, la agencia aseguró haber tenido acceso a algunas de las fotos de la bóveda que tiene Lanata y consignó que "todo hace pensar que se trata del mismo ambiente, sólo que ahora se encuentra emprolijado y modificado en algunos aspectos".El mismo informe periodístico menciona que "al pie de la escalera (de la cava), habría estado soldada una chapa donde se resguardaba la bóveda. Hoy en ese lugar no hay nada, y la cavidad está ocupada por una vinoteca".
No tan diferentes
Contraste. Quizás si se vieran por separado, las fotos tomadas ayer a una cava de Lázaro Báez, que el empresario K dice tener desde hace ocho años, y las de que dispone el periodista Jorge Lanata sobre una bóveda desmantelada, podría pensarse que se trata de lugares diferentes. Pero puestas en comparación, las similitudes son notables y llevan a pensar que se trata del mismo lugar, convenientemente "reciclado".
Detalles. Ayer Báez se mostró repetidamente en una prolija cava, recién pintada y repleta de vinos de alta gama. Los periodistas que visitaron el sitio dieron cuenta de fuertes semejanzas con algunas fotos –sobre más de 200 disponibles– que mostró por anticipado Lanata y que darían cuenta del momento en que se desmanteló una bóveda para resguardar valores, que supuestamente había en ese sitio.
Denuncia. La diputada Elisa Carrió, que llevó a la Justicia las fotos de la bóveda, tomadas por un empleado del propio Báez, también dijo que estas "coinciden exactamente" con el sitio que ayer el empresario K salió a mostrar a los periodistas.
¿Triviño?, me suena
El pasado martes, Lázaro Báez dijo no conocer a Sergio Triviño, quien sacó las fotos que mostró Jorge Lanata sobre su bóveda desmantelada. Pero ayer se rectificó. “Revisando la nómina de empleados (de la empresa Austral Construcciones, de su propiedad), recordé quién es”, admitió. “No se qué decir sobre él”, agregó.
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