Argentina advirtió a Londres que habrá "medidas" si extraen petróleo
La petrolera Rockhopper anunció el hallazgo de hidrocarburos en la cuenca norte de Malvinas / Fuerte reacción de la Cancillería argentina y tensión en suba.
Buenos Aires. La tensión diplomática con Gran Bretaña escaló ayer cuando Argentina rechazó de "la manera más enérgica" el "apoderamiento ilegal" de recursos naturales no renovables ante el anuncio de una empresa de ese país sobre hallazgo de petróleo en las Islas Malvinas y le advirtió a Londres sobre la adopción de "medidas" conforme al derecho internacional para impedir la continuación de "estas acciones ilegales".
El aumento de la tensión sucede a tres meses del inicio de la escalada diplomática bilateral, cuando Londres otorgó permisos de exploración al norte de las Malvinas.
"Argentina rechaza de la manera más enérgica el intento de apoderarse ilegalmente de recursos naturales no renovables, propiedad del pueblo argentino", señaló hacia el mediodía un comunicado de prensa de la Cancillería.
Poco antes, la empresa británica Rockhopper había anunciado en Londres el hallazgo de petróleo en la zona de exploración Sea Lion, cuenca norte de las Malvinas, resultado que su director Samuel Moody definió como "primer descubrimiento de petróleo" en esa zona.
Sin embargo, Moody reconoció que todavía no se hicieron los trabajos necesarios para determinar si el hallazgo es comercialmente viable. Ya en 1998 hubo varios hallazgos de petróleo en esa cuenca, pero ninguno fue clasificado técnicamente como descubrimiento.
Observadores destacaron que el anuncio de Rockhopper le sirvió para que sus acciones en la Bolsa de Londres aumentaran 152 por ciento. También las acciones de Desire Petroleum, que realizó la primera perforación en febrero, sin resultado positivo, tuvieron un alza de 55 por ciento.
El rechazo de la Cancillería estuvo acompañado de una doble advertencia al gobierno británico, que continuará con la denuncia ante los foros internacionales de "esta acción ilegal"; y a la empresa petrolera, que "tomará las medidas necesarias" para impedir la continuación de "estas acciones ilegales".
Las medidas en cuestión fueron decididas por un decreto de la presidenta Cristina Fernández a mediados de febrero pasado, que ante el inicio de la perforación de Desire, reforzó los controles marítimos sobre las perforaciones en Malvinas con la obligación de que toda embarcación que navegue entre Argentina y las islas "solicite autorización previa del Gobierno". También dispuso sanciones a empresas que se involucren directa o indirectamente en la exploración y explotación petrolera en Malvinas.
El comunicado de la Cancillería recordó que ante la continuidad de estas "actividades ilegales y unilaterales" de parte de Gran Bretaña, pese a las reiteradas denuncias en los foros internacionales, el Gobierno denunció durante la presidencia de Néstor Kirchner, en 2007, el acuerdo petrolero que Carlos Menem había firmado con Londres en 1995.

