Apuestas de fondo
Los reproches que hoy se escuchan en el PJ al protagonismo que el gobernador José Manuel de la Sota decidió tener en la campaña riocuartense son los mismos que el delasotismo le destinó el año pasado al entonces mandatario provincial Juan Schiaretti. Julián Cañas.
Los reproches que hoy se escuchan en el PJ al protagonismo que el gobernador José Manuel de la Sota decidió tener en la campaña riocuartense son los mismos que el delasotismo le destinó el año pasado al entonces mandatario provincial Juan Schiaretti, quien se convirtió en la cara visible del oficialismo en los días previos a los comicios municipales de la ciudad de Córdoba. Como ocurrió unos meses atrás con Schiaretti, ahora con De la Sota en la capital alterna de la provincia, ambos referentes peronistas pensaron más en su propio futuro político que en el candidato al cual decidieron apostar sus fichas.Schiaretti impulsó la candidatura del entonces vicegobernador Héctor Campana para intendente y le puso a su propia esposa (Alejandra Vigo) como vice. Lo que buscaba entonces era quedarse con el liderazgo del peronismo de la Capital, distrito que aglutina al 40 por ciento del padrón electoral. Hoy De la Sota en Río Cuarto, como Schiaretti lo hizo con Campana en la Capital, destinó muchas obras y recursos en publicidad para apuntalar la candidatura a intendente del cardiólogo Miguel Minardi. El gobernador pretende que su candidato gane las elecciones. Pero su apuesta de fondo es conservar el caudal electoral que tiene en la segunda ciudad de Córdoba, que le permitió al PJ ganar las últimas dos elecciones provinciales, en especial la de 2007.Por su parte, el intendente radical Juan Jure se juega mucho más que su continuidad como intendente de Río Cuarto: aspira a alcanzar cierta proyección provincial.Si logra derrotar al peronismo, con De la Sota atrás, habrá dado un paso muy importante para ganarse un lugar preponderante, junto con Ramón Mestre, en el radicalismo provincial.Más allá de las propuestas para mejorar la ciudad, en los comicios riocuartenses también se dirimen apuestas de fondo, pensando en el futuro político de la provincia.

