Alfonsín quedó obligado a replantear toda su estrategia
Con los resultados puestos, muchos dirigentes del radicalismo bonaerense se lamentaban por haber privilegiado una alianza con De Narváez antes que con Binner.
Enviado especial a Buenos Aires
Pese a que alguna dirigencia de la segunda línea del radicalismo se muestra exasperada por la magra performance en las primarias del domingo y hasta pide cortes de cabeza, como si ya estuviera todo perdido de cara a las elecciones del 23 de octubre, el candidato presidencial Ricardo Alfonsín mantiene el entusiasmo, aunque sus asesores le han aconsejado que es hora de replantear todo el esquema proselitista. Cuando a la medianoche del domingo se apagaban las luces en el búnker de Unión para el Desarrollo Social (Udeso), la alianza entre radicales y Francisco De Narváez, los comentarios de los últimos en retirarse daban cuenta de una gran frustración por el exiguo 12 por ciento de los votos obtenidos por la formula Alfonsín-Javier González Fraga, más allá de si quedaba segunda o tercera detrás de Eduardo Duhalde, el candidato justicialista de Unión Popular. En esa lectura coincidieron el influyente diputado nacional Ricardo Gil Lavedra y el ex gobernador chaqueño Angel Rozas (vicejefe del Comité Nacional del radicalismo). Esperaban una actuación más decorosa y que la distancia con Cristina Fernández de Kirchner no fuera abismal, como sucedió, para adueñarse del discurso opositor rumbo a las generales de octubre. Ahora, dicen el día después y con los números del escrutinio puestos, "hay que barajar y dar de nuevo". Por los independientes. Alfonsín, recluido ayer en su casa por las circunstancias adversas en las unas y por un estado gripal, tendrá que enarbolar ahora un discurso de campaña que trate de seducir al electorado independiente y no sólo a las huestes radicales. Esta modalidad se tendrá que dar, apuntan los voceros, en distritos donde la UCR sufrió caídas estrepitosas en comicios provinciales dentro del calendario 2011. Hay mucho para hacer al respecto: de las 10 elecciones realizadas hasta ahora, el radicalismo sólo se anotó una victoria compartida dentro del Frente Progresista y Social de Santa Fe, que colocó a Jorge Henn como vicegobernador del socialista Mario Bonfatti. El desbarranque se había iniciado en marzo pasado en Catamarca, cuando el gobernador Eduardo Brizuela del Moral fue derrotado sin remedio por la dirigente kirchnerista Lucía Corpacci. Alfonsín prometió el domingo que en lo que queda hasta el 23 de octubre volverá a recorrer todo el país para explicar qué es lo que está en juego en la Argentina. Dura tarea. El hijo del ex presidente Raúl Alfonsín tendrá que internarse en esos poblados hostiles en votos para su fuerza y sus ambiciones presidenciales. "Pensar que nos conformábamos con alcanzar el 22 por ciento de los votos y no podemos superar el 13 por ciento", mascullaba un dirigente bonaerense mientras escuchaba hablar con los medios de prensa a Gil Lavedra. Es tarde para lamentos, pero en ese círculo íntimo se evaluaba como un gesto crucial no haber cerrado en su momento una alianza con Hermes Binner y haber priorizado, en cambio, una sociedad electoral con Francisco De Narváez en la provincia de Buenos Aires.Mientras tanto, sin declaraciones públicas, la dirigencia de Udeso analiza por estas horas el nuevo escenario y apunta a un replanteo del discurso y de la estrategia proselitista. Está confirmado que De Narváez formará parte de las decisiones que se tomen, tendientes a revitalizar la floja campaña que desembocó en las primarias. Esto quedó sellado durante una breve charla que el postulante a gobernador bonaerense mantuvo con el propio Alfonsín, el domingo por la noche, en el búnker del hotel NH (City) de la Capital Federal.

