Alfonsín: Empieza la campaña en serio
Reiteró que en octubre la situación será diferente, que habrá segunda vuelta y que él será presidente.
"Con ustedes, el futuro presidente de los argentinos, Ricardo Alfonsín", lanzó la anunciadora en el búnker de Unión para el Desarrollo Social. Ahí nomás apareció en el palco el candidato presidencial, vivado por un centenar escaso de militantes. Alfonsín agradeció a sus seguidores, pero de manera particular "a los compatriotas" de todo el país que ayer lo acompañaron con el voto en estas internas abiertas obligatorias, una especie de round de posicionamiento rumbo a las elecciones generales del 23 de octubre. El reloj orillaba las 22 y, con aplausos de la concurrencia, Alfonsín arrancó: "Quiero felicitar a la candidata del oficialismo Cristina Fernández de Kirchner porque ha sido la que más cantidad de votos ha conseguido en esta jornada". A esa hora, el escrutinio daba una amplia ventaja de votos para la Presidenta, aunque los radicales no sabían todavía si se quedarían con el segundo puesto o si serían mandados al tercero por Eduardo Duhalde. De todas formas, Alfonsín se amarró a ese segundo puesto del tramo inicial del escrutinio y salió al escenario a contagiar optimismo a los jóvenes, al enfatizar: "Ha terminado una etapa en la que éramos precandidatos. Ahora somos candidatos y empieza la campaña en serio y vamos a ganar" en las generales de octubre. El postulante de Udeso ya se había retirado del escenario, pero a los 10 minutos retornó acompañado de su socio bonaerense, el candidato a gobernador Francisco de Narváez, quien caía en las urnas a manos de Daniel Scioli."En esta jornada que hubo una importante concurrencia de argentinos comprometidos, quiero felicitar a Francisco De Narváez porque ha hecho una gran elección y va a gobernar la provincia de Buenos Aires", elogió Alfonsín.En el palco estaba la primera plana de Udeso, entre ellos Ricardo Gil Lavedra, y el postulante a vice Javier González Fraga, quien no hizo uso de la palabra. Sin embargo, hubo algunas ausencias notorias en ese acto, como la del jefe partidario, Ernesto Sanz. La mira en octubre. "Estamos en la línea de partida. Ahora descansaremos y el martes, cuando nos curemos de esta gripe, volveremos a recorrer todo el país. Vamos a trabajar para ganar en octubre y para cambiar este país. Nadie nos hará cambiar nuestras ideas. Haremos los ajustes que sean necesarios", alertó, por si acaso accede a la Casa Rosada. La escasa militancia entonaba cánticos contra la derecha liberal. Pese a este arresto de entusiasmo pasadas las 22, en el búnker de Alfonsín instalado en el hotel City, en pleno del centro porteño, la suerte parecía echada desde antes de las 18, hora de cierre de las primarias abiertas. El candidato de Udeso había escuchado de sus colaboradores que los sondeos de boca de urna eran una mala noticia y que Alfonsín quedaba relegado al tercer lugar detrás de Cristina Fernández y Eduardo Duhalde. Segundo, el objetivo. De esa forma, no se cumpliría el objetivo de salir segundo detrás de Cristina y polarizar con la Presidenta la competencia final del 23 de octubre. En rigor, a Alfonsín lo primereó Duhalde, quien se anticipó a decir que será él el encargado de "aglutinar a la oposición" para pelear las urnas decisivas dentro de dos meses. El radical quedaría así enredado en ese conglomerado de fuerzas que defraudaron sus expectativas en el debut de las primarias. El diputado Ricardo Gil Lavedra fue cauto en ese sentido, pero admitió que no esperaban una performance tan lejos de Cristina y palo a palo con Duhalde. El presidente del Comité radical bonaerense Miguel Bazze fue el primero en hablar desde el palco levantado en el cuarto piso del hotel. Se explayó en enumerar irregularidades durante el acto comicial, sobre todo el "robo de boletas" de Udeso en escuelas del Conurbano Bonaerense. "Esto ha sido una primaria, no la general", aclaró Bazze por las dudas si hubiera algún desinformado. Alfonsín, en tanto, acordó con sus operadores poner la mira en octubre como si esta magra cosecha devotos no hubiera existido. "Algunos esperaban superar el piso de los 20 puntos y quedar mejor parados para conducir la oposición al kirchnerismo", dijo a este diario uno de esos operadores. "La bandera negra se baja recién el 23 de octubre", resonó Alfonsín en el auditorio, y agregó: "Ha terminado una etapa, ahora empieza la verdadera campaña"."Estoy seguro que podemos ganar las elecciones (de octubre). Esta era una elección preliminar, un ensayo general: estamos en la grilla de partida", enfatizó el postulante radical en un discurso de 10 minutos. Pese a la diferencia clara que sacaba Cristina, Alfonsín reiteraba una y otra vez que los resultados de las primarias "no pueden considerarse definitivos para octubre". Los muchachos siguieron al grito de "Alfonsín, Alfonsín…" y se perdieron en la noche porteña. El escrutinio siguió, con datos amenazantes para el candidato de Udeso.

