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Al final, privatizar no era tan malo

El conglomerado K no pierde ocasión 
de abominar las privatizaciones. Adrián Simioni.

09 de junio de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Al final, privatizar no era tan malo

El conglomerado K no pierde ocasión de abominar las privatizaciones, pero con el tiempo se ve que no les han resultado tan diabólicas, siempre que al negocio lo exploten "los del palo". La cadena Estado nacional-Madres de Plaza de Mayo-Meldorek es un ejemplo. Y esto no cambiaría en nada si Meldorek no hubiera estafado a Madres de Plaza de Mayo, como hoy admiten hasta los funcionarios de la Nación, tras haber sostenido que todo era un invento de los medios. Tradicionalmente, el Estado nacional llevó adelante su política de vivienda a través del Fonavi. En su origen, ese fondo giraba los recursos a cada Dirección Provincial de Vivienda para que éstas encararan las obras. El Fonavi toma sus recursos de un porcentaje del impuesto a los combustibles.El uso de organizaciones como Madres de Plaza de Mayo y Meldorek permitió sortear ese esquema. Según el radical cordobés Hipólito Faustinelli, presidente de la Comisión de Vivienda de Diputados, entre 2006 y el final de 2011 Hebe de Bonafini habrá construido viviendas por 300 millones de dólares, mientras que a una provincia como Córdoba se le habrán girado fondos con igual destino por apenas 60 millones.Lo primero que se resignó es la distribución de esa inversión con criterio federal. Las casi 5.000 viviendas de Bonafini se concentraron de modo abrumador en Chaco y el Gran Buenos Aires (gobiernos K). Hay más organizaciones amigas, como la Túpac Amaru, de Milagro Sala, que ya levantó, sólo en Jujuy, 3.400 unidades. En Córdoba, la Túpac empezó con 63 casas en cinco hectáreas tomadas en Villa El Libertador, en convenio con la Municipalidad de Córdoba. Son las únicas que "le tocaron" a esta provincia.Así, mientras los contratos de estas ONG engordaban, los planes estatales se achicaban. En Córdoba, por ejemplo, en 2005 se anunciaron 16 mil viviendas del Plan Federal II en 2005. Se achicaron a 13.600 en 2009. De esas, se re-anunciaron mil en 2010. Y hoy están en construcción apenas 902. Qué risa.De más está decir que las ONG garantizan proselitismo K en cada distrito, mientras gobernadores e intendentes se chupan el dedo. Así, el dinero público es sabiamente utilizado para financiar al poder de la corona, sin necesidad de dibujar licitaciones.Los funcionarios nacionales se defienden y dicen que ellos no contrataban a Meldorek, sino que lo hacían provincias y municipios. Con lo que la Justicia terminará investigando por qué distritos como Chaco y sus municipios contrataban en forma directa a Madres de Plaza de Mayo y/o Meldorek. Al parecer, no había órdenes escritas. Pero, con admirable unanimidad, gobernadores e intendentes siguieron las reglas de la obediencia debida al privatizar sin licitación la gestión de las obras a un puñado de ONG.