Advierten que el año electoral dejará cuentas nuevamente en rojo
Un análisis del Iaraf sobre el conjunto de las provincias argentinas recalca que los buenos resultados de 2010 se deben a los ATN.
Un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) traza un inquietante panorama sobre las finanzas de las provincias argentinas. Sin hacer distinciones entre las jurisdicciones, el trabajo resalta los buenos desempeños de 2010, cuando el conjunto las provincias logró un resultado fiscal positivo estimado en cuatro mil millones de pesos, revistiendo el déficit de 11.300 millones de pesos que había registrado en 2009. No obstante, el análisis de los economistas Nadin Argañaraz, Ariel Barraud y María Pierrepont también advierte que la situación podría revertirse rápidamente en este año electoral. Esto no sólo se debe al probable incremento del gasto, sino también a la incidencia determinante de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en el superávit de 2009. El año pasado, el conjunto de las provincias registró un incremento de ingresos de alrededor del 30 por ciento, mientras que mantuvo la suba del gasto en un nivel promedio cercano al 25 por ciento. A esa buena conducta fiscal se le sumó el Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas. Por esta vía, la Nación decidió reducir la deuda que las provincias mantenían con el Gobierno nacional –principal acreedor de las administraciones provinciales luego del canje de deudas de 2002– y distribuyó cerca de 9.800 millones de pesos en ATN para cancelar capital, además de reprogramar vencimientos y otorgar un plazo de gracia hasta 2012 en los pagos. Aportes salvadores. El trabajo indica que –tal como en el caso de Córdoba– esos ATN se registraron como ingresos de las provincias. Y que de no haber existido ese aporte extraordinario, 2010 hubiera cerrado con un déficit de unos seis mil millones para todas las provincias. Ya sin ese aporte de ATN, en 2011, según el Iaraf, será determinante lo que hagan la provincias en materia de gasto público. El trabajo estima que los ingresos volverán a crecer 30 por ciento, y recalca que si el gasto se mantuviera en 25 por ciento con el año pasado, se mantendría el superávit de las provincias. Los economistas consideran que se trata de un escenario poco probable en pleno año electoral. En el terreno de las hipótesis, sostienen que el gasto crecerá, por lo menos, los mismo que los ingresos. Y ahí comienzan las advertencias. Si el gasto creciera el 25 por ciento, el déficit fiscal del conjunto de las provincias se iría a unos 5.500 millones de pesos. Si, en cambio, el gasto se elevara en un 35 por ciento, el déficit rozaría los 15 mil millones de pesos. Los economistas consideran que lo más probable es que la cifra en rojo de 2011 termine entre alguno de esos guarismos. "Si bien las provincias continuarían con el déficit, no se está frente a una situación que pueda tornarse inmanejable", aclara el informe.

